El estudio, cuyo nombre completo es Búsqueda de marcadores preventivos y no invasivos de infertilidad asociados a la predisposición genética a sufrir ansiedad y estrés, se encuentra en fase de reclutamiento. Contará con más de 700 mujeres en dos grupos: más de 190 pacientes de IVI Valencia y alrededor de 500 mujeres en edad reproductiva sin problemas de infertilidad, reclutadas por Proceso Terapéutico, que actuarán como grupo de control.
El análisis conjunto de ambas poblaciones permitirá a los investigadores estudiar cómo interactúan los factores genéticos, biológicos y psicológicos en la aparición de ansiedad, estrés y otros problemas emocionales asociados a la infertilidad y a los propios tratamientos. Para ello se examinarán perfiles de riesgo poligénico obtenidos a partir de muestras de saliva, junto a biomarcadores vinculados al estrés y variables psicológicas como la ansiedad, los rasgos de personalidad o las estrategias de afrontamiento.
La ginecóloga de IVI Valencia Carmina Vidal, participante en el proyecto, subrayó que la experiencia emocional ante un tratamiento de fertilidad varía notablemente entre pacientes. «No todas las mujeres viven un tratamiento de reproducción asistida de la misma manera. Hay pacientes que afrontan el proceso con relativa normalidad y otras que presentan una vulnerabilidad emocional mucho mayor», señaló, antes de fijar el objetivo central: identificar esa vulnerabilidad antes de que derive en un trastorno consolidado.
Patricia Díaz-Gimeno, investigadora de Fundación IVI y del Instituto de Investigación Sanitaria La Fe (IIS La Fe), detalló el planteamiento metodológico del estudio.
«Queremos estudiar si existe una predisposición individual a desarrollar una respuesta de estrés o determinados trastornos emocionales durante un tratamiento de reproducción asistida y si podemos identificarla de forma precoz mediante herramientas sencillas y no invasivas», señaló Patricia Díaz-Gimeno, investigadora de Fundación IVI y del IIS La Fe.
ANESTRESIN no parte de cero. La investigación se apoya en resultados previos obtenidos por Fundación IVI y profesionales de IVI Valencia en un estudio publicado en la revista Scientific Reports, en el que se observó una asociación entre el estrés psicológico, los niveles de cortisol en el endometrio, determinadas alteraciones moleculares en ese tejido y los resultados reproductivos de las pacientes analizadas.
Al tratarse de un proyecto en fase de reclutamiento, sus promotores advierten de que los resultados todavía no permiten establecer una herramienta clínica validada. Si la hipótesis inicial se confirmara, el trabajo podría contribuir a identificar a las pacientes con mayor vulnerabilidad emocional antes de iniciar un tratamiento y facilitarles recursos de apoyo psicológico desde el primer momento. La línea se suma a la investigación sobre marcadores no convencionales de estados psicológicos, como los analizados en relación con la empatía cognitiva.
El proyecto está financiado por la Agencia Valenciana de Innovación (IVACE+i), a través de su programa de ayudas para el fortalecimiento del Sistema Valenciano de Innovación correspondiente al periodo 2025-2027. Vidal resumió el enfoque que persigue la iniciativa.
«La personalización no debería limitarse al tratamiento reproductivo; también debería contemplar cómo acompañamos emocionalmente a cada mujer durante un proceso tan importante como la búsqueda de un embarazo», concluyó Carmina Vidal, ginecóloga de IVI Valencia.

