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Ceder el turno en la fila revela empatía cognitiva, según una psicóloga

«Requiere cierta capacidad para salir, aunque sea por un instante, de nuestro propio punto de vista», explica Leticia Martín Enjuto a Cuerpomente.

Por Redacción de El Hemiciclo·
2 min de lectura
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Dejar pasar a alguien en la fila del supermercado, incluso con prisa, revela rasgos de personalidad más allá de la simple educación, según la psicología. La psicóloga Leticia Martín Enjuto vincula ese gesto cotidiano a la empatía cognitiva y a la capacidad de regulación emocional de quien lo realiza, aunque matiza que no siempre responde a la generosidad desinteresada que se le suele atribuir.

El gesto, tan habitual que apenas se repara en él, esconde según la especialista mecanismos psicológicos diversos. No hace falta conocer a la persona que espera detrás ni las razones de su prisa: basta con imaginar que podría estar atravesando un mal momento para decidir cederle el paso.

«No hace falta conocer a esa persona ni saber qué le ocurre. Simplemente somos capaces de imaginar que puede estar teniendo un día complicado, que llega tarde a algún sitio o que tiene una necesidad que nosotros desconocemos. Y, ante esa posibilidad, decidimos hacerle un poco más fácil el momento», explica la psicóloga Leticia Martín Enjuto a Cuerpomente.

El impacto de este tipo de gestos en quien los recibe es, según la especialista, mayor de lo que habitualmente se piensa. Un favor que apenas cuesta esfuerzo a quien lo hace puede mejorar sustancialmente el día de quien lo recibe.

«Que alguien nos deje pasar cuando tenemos prisa, nos sujete una puerta o se muestre comprensivo en un momento difícil puede parecer algo insignificante. Sin embargo, puede mejorar considerablemente nuestro día», comenta Leticia Martín Enjuto.

El concepto que mejor explica este comportamiento es la empatía cognitiva, definida en un informe de investigación publicado en SciELO como la capacidad de explicar, predecir e interpretar con precisión las emociones de los demás en función de una situación. Las personas con mayor desarrollo de esta habilidad prestan más atención a las circunstancias ajenas, lo que explica también el fenómeno inverso: quien no cede el turno puede simplemente no haber reparado en que alguien esperaba detrás.

No todas las motivaciones detrás del gesto son altruistas. La psicología apunta también a la necesidad de preservar la armonía social en espacios compartidos con desconocidos, donde evitar roces resulta funcional, y al deseo de obtener aceptación social mostrando una imagen de persona atenta. En algunos casos entra en juego una reciprocidad inconsciente: se cede esperando, sin plena conciencia de ello, que el gesto se vea correspondido en el futuro.

La especialista advierte de un límite importante: la empatía saludable no debería traducirse en una renuncia sistemática a las propias necesidades. Ceder el turno de forma constante, cuando genera frustración posterior, puede ser síntoma de presión social o de miedo a incomodar a terceros, más que de generosidad genuina.

«Esto no significa que una persona empática tenga que estar siempre cediendo. Cuidar a los demás no debería implicar dejar de cuidarnos nosotros. La empatía saludable también permite decir 'ahora no puedo' cuando realmente no podemos», señala la psicóloga Leticia Martín Enjuto.

Este patrón también puede conectarse con la ansiedad social, un trastorno caracterizado por el miedo intenso y persistente a ser juzgado por los demás, que lleva a ceder por temor a la exposición más que por consideración hacia el otro. La clave para distinguir ambos escenarios, según la especialista, reside en las emociones posteriores al gesto: la satisfacción indica empatía genuina, mientras que el malestar o el agotamiento emocional apuntan a una dinámica menos saludable que conviene revisar. Son los pequeños gestos cotidianos —desde ceder el turno hasta sujetar una puerta— los que, para Martín Enjuto, revelan cómo cada persona se relaciona con quienes la rodean, una lectura que resuena con los testimonios de convivencia vecinal recogidos en el centenario de la colonia Fuente del Berro.

Fuentes

  1. OKDiariookdiario.com

Material del que parte esta pieza. El texto es propio; los enlaces llevan al original.

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