El historiador israelí Ilan Pappé ha reclamado a la Unión Europea que imponga a Israel sanciones de la misma naturaleza y alcance que las aplicadas a Rusia tras la invasión de Ucrania en febrero de 2022. Pappé, profesor en la Universidad de Exeter y figura central de la corriente conocida como 'nuevos historiadores' israelíes, sostiene además que la reciente guerra de Israel contra Irán respondió principalmente a cálculos de política doméstica del Gobierno israelí y no a una necesidad estratégica de seguridad regional.
La demanda de equiparación con las sanciones a Rusia
Pappé argumenta que la coherencia de los principios declarados por la UE en materia de derecho internacional exige un tratamiento equiparable para casos que, a su juicio, presentan paralelismos estructurales. El bloque comunitario ha adoptado desde febrero de 2022 catorce paquetes de sanciones contra Rusia —el más ambicioso en la historia de la UE—, que incluyen la congelación de activos de personas físicas y jurídicas, prohibiciones a la importación de energía rusa y la exclusión de determinadas entidades del sistema de mensajería financiera SWIFT. Pappé traslada esa vara de medida al caso israelí y exige a las instituciones europeas una respuesta equivalente.
El historiador defiende su tesis desde su trayectoria académica especializada en el conflicto de Oriente Próximo. Ninguna institución de la UE ni el Gobierno de Israel ha emitido, según el material disponible, respuesta pública a esta reclamación.
La tesis sobre la guerra con Irán
Pappé sostiene que el conflicto armado entre Israel e Irán no fue impulsado en última instancia por consideraciones de seguridad regional, sino por los cálculos de política interna del Gobierno israelí. Esta lectura sitúa la acción militar en el contexto de las tensiones domésticas que atraviesa Israel y apunta a que sirvió para consolidar posiciones en el frente político nacional. La tesis no ha sido rebatida ni confirmada públicamente por fuentes gubernamentales israelíes en el material analizado.
Quién es Pappé y el debate sobre su posición
Ilan Pappé forma parte de los llamados 'nuevos historiadores' israelíes, corriente académica surgida en los años ochenta que revisó la narrativa oficial del Estado de Israel a partir de archivos desclasificados tras la guerra de 1948. Su obra 'La limpieza étnica de Palestina' le valió reconocimiento internacional y una aguda controversia en Israel que derivó, según su propio relato académico, en presiones institucionales que lo llevaron a trasladarse a la Universidad de Exeter, en el Reino Unido, donde trabaja en la actualidad. Es también autor de 'El final de Israel', obra en la que desarrolla su análisis sobre el rumbo del Estado israelí.
La posición de Pappé es abiertamente favorable a la causa palestina. Sus críticos esgrimen ese compromiso para cuestionar su neutralidad analítica; sus defensores lo encuadran como coherencia intelectual con las fuentes primarias que maneja. Esta tensión es intrínseca a su recepción académica y mediática desde los años noventa y condiciona el peso institucional que distintos actores atribuyen a sus declaraciones.
El marco normativo europeo y el obstáculo de la unanimidad
La UE dispone de mecanismos para adoptar sanciones autónomas —denominadas medidas restrictivas— sobre la base del artículo 29 del Tratado de la Unión Europea (TUE) y del artículo 215 del Tratado de Funcionamiento de la UE (TFUE). El procedimiento exige unanimidad en el Consejo de la UE, requisito que históricamente ha dificultado la adopción de paquetes sancionadores cuando uno o varios Estados miembros mantienen posiciones divergentes. En el caso de Israel, países como Hungría, Austria o la República Checa han bloqueado o suavizado en distintos momentos resoluciones de condena en foros multilaterales, lo que ilustra la distancia entre la demanda de Pappé y la arquitectura real de toma de decisiones del bloque.
El precedente más próximo de un paquete sancionador de esta envergadura contra un actor no ruso es el régimen de medidas restrictivas aplicado a Irán, que la UE ha mantenido y revisado desde 2007 en distintas configuraciones, e incluye embargo de armas, congelación de activos y restricciones energéticas. La demanda de Pappé implica, en la práctica, superar un umbral político que ningún Estado miembro ha propuesto formalmente hasta la fecha en relación con Israel.
Precedente histórico: el debate sobre la equiparación de sanciones
La exigencia de coherencia en la aplicación de medidas restrictivas no es nueva en el debate europeo. Durante los años noventa, organizaciones de derechos humanos y algunos grupos parlamentarios en el Parlamento Europeo reclamaron que las sanciones aplicadas a Yugoslavia se extendieran con criterios similares a otros conflictos activos. El argumento de la doble vara de medir en política exterior ha reaparecido de forma recurrente en cada ciclo de crisis internacional desde entonces, sin que el bloque haya establecido hasta hoy un mecanismo automático de equiparación basado en criterios objetivos de derecho internacional.
Próximos plazos y estado del debate en Bruselas
La reclamación de Pappé se produce en un momento en que el debate sobre la política exterior europea hacia Israel ocupa creciente espacio en el Parlamento Europeo y en varios parlamentos nacionales de los Veintisiete. La cuestión de si la UE aplicará instrumentos sancionadores comparables a los empleados con Rusia se perfila como uno de los ejes de tensión en la agenda de política exterior comunitaria de los próximos meses. Las posiciones internas están muy divididas, y ninguna presidencia del Consejo ha incluido formalmente este expediente en su programa de trabajo. La evolución del conflicto en Oriente Próximo y las negociaciones sobre el presupuesto comunitario post-2027 condicionarán los márgenes de maniobra real de las instituciones europeas ante esta presión.
