La cifra de víctimas se suma a la que recogían las primeras pesquisas sobre el choque de trenes en Urda, que elevaban a al menos 30 los muertos en las horas inmediatas al siniestro. El accidente dejó cortada la línea de alta velocidad entre Madrid y Andalucía, una de las arterias ferroviarias más transitadas del país, según las informaciones previas sobre el corte de la alta velocidad en Toledo.
Vallés abrió su editorial con una reivindicación del pasado ferroviario español antes de contraponerlo a la actualidad. «Hubo un tiempo en el que España era un ejemplo para el mundo en materia ferroviaria. De hecho, éramos la envidia del mundo por nuestros trenes de alta velocidad», afirmó el presentador en el informativo de Antena 3.
«Era una red impecable, con unos trenes fantásticos, que salían a su hora y llegaban a su hora. Se viajaba con comodidad, sin apenas movimientos. Los pasajeros iban sin miedo, porque nuestros trenes eran seguros, rápidos y puntuales. Ya no», Vicente Vallés, presentador de Antena 3 Noticias 2.
El periodista situó el origen del problema en el mantenimiento de la infraestructura, un diagnóstico que extendió más allá del episodio concreto de Urda. «Por desgracia, los mecanismos de nuestro sistema ferroviario tienen fallos, de una índole o de otra. Y en ocasiones esos fallos tienen resultados trágicos», expresó Vallés en su intervención.
Vallés enmarcó la tragedia dentro de una serie reciente de siniestros ferroviarios graves al recordar el accidente de Adamuz, ocurrido en enero de 2026. En aquel caso, según explicó, el origen estuvo en un fallo de la vía y la cifra de fallecidos ascendió a 46 personas.
«Hace nueve meses, en el desastre de Adamuz, el fallo fue de la vía. Murieron 46 personas. Hoy el desastre ha sido en la localidad de Urda, en Toledo. Esta vez ha fallado el sistema de control; quizá también haya habido un error humano, eso está por confirmarse, lo determinará la investigación. Han muerto 68 personas», Vicente Vallés, presentador de Antena 3 Noticias 2.
La distinción entre ambos siniestros resulta relevante para la investigación: mientras en Adamuz el origen se atribuyó a un problema de infraestructura, en Urda las primeras hipótesis apuntan al sistema de control de circulación, sin descartar un error humano, extremo que correspondería establecer a la instrucción judicial y técnica abierta tras el accidente.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se desplazó a la zona del siniestro, donde fue acompañado por el ministro de Transportes, Óscar Puente, quien evocó su amistad con el jefe del Ejecutivo desde su etapa compartida en Valladolid, según la crónica sobre el acompañamiento de Puente a Sánchez tras el choque de Urda.
El balance de 68 fallecidos sitúa el accidente de Urda como el siniestro ferroviario más grave registrado en España en lo que va de año, por delante del desastre de Adamuz. El precedente histórico de mayor magnitud sigue siendo el descarrilamiento del Alvia en Angrois, Santiago de Compostela, el 24 de julio de 2013, con 80 muertos.