McGregor encarnó por primera vez a Obi-Wan Kenobi en 'Star Wars: La amenaza fantasma' (1999), la película con la que George Lucas reinició la saga dos décadas después del estreno de la trilogía original. El actor tomaba el relevo de Alec Guinness, quien había interpretado la versión anciana del personaje en 'Una nueva esperanza' (1977). La actuación de McGregor consolidó su vínculo con el papel a lo largo de dos entregas más, 'El ataque de los clones' (2002) y 'La venganza de los Sith' (2005), que completaron el arco de las precuelas.
Diecisiete años después de aquella última entrega, Disney y Lucasfilm recuperaron al actor para protagonizar 'Obi-Wan Kenobi', una miniserie de seis episodios estrenada en 2022. La ficción se ambientó una década después del final de las precuelas y nueve años antes del primer largometraje, con el personaje exiliado en Tatooine tras la caída de la República. La trama giraba en torno al rescate de una joven princesa Leia y a un reencuentro cargado de tensión dramática con su antiguo discípulo, ya convertido en Darth Vader.
Según el relato del propio McGregor, el desenlace de aquella serie dejaba abierta una puerta narrativa que, a su juicio, merece ser explorada. «Al final de la serie Obi-Wan, me alejo caminando hacia el desierto; he decidido marcharme. Me doy cuenta de que no puedo mantener la presión sobre Luke. Comprendo que él debe tener su propia infancia, así que lo dejo con el tío Owen y la tía Beru. Me alejo… y Qui-Gon Jinn está de regreso. Nos vamos juntos… ¿Pero a dónde vamos?», describió el actor, en alusión al maestro interpretado por Liam Neeson. «Quiero pasar el resto de mi carrera contando esas historias», añadió.
Las declaraciones llegan en plena promoción de 'El final de Oak Street', una cinta de ciencia ficción que el intérprete estrena este fin de semana junto a Anne Hathaway, y en la que fue preguntado por su trayectoria y por los papeles a los que le gustaría regresar. Lejos de dudar, la estrella de 'Trainspotting' (1996) manifestó su disponibilidad plena respecto a todo lo relacionado con el universo creado por Lucas.
Una franquicia con resultados desiguales tras la trilogía secuela
El contexto en el que se producen estas palabras no es menor. Desde el cierre de la trilogía secuela, iniciada con 'El despertar de la Fuerza' (2015) y cerrada con 'El ascenso de Skywalker' (2019), la franquicia ha atravesado un periodo de recepción desigual. Producciones televisivas como 'The Mandalorian' o 'Andor' han cosechado un notable respaldo, mientras que varios proyectos anunciados por Lucasfilm han sido cancelados antes de materializarse, un patrón que ha alimentado el debate sobre el rumbo creativo de la saga.
La reciente proyección en salas de 'The Mandalorian & Grogu', concebida como un salto de la televisión a la gran pantalla para uno de los personajes más populares de la era Disney+, avivó las dudas sobre el interés del público general hacia las nuevas propuestas de la franquicia. En ese escenario, el recurso a rostros y personajes históricos —como el propio Obi-Wan Kenobi— se ha convertido en una de las herramientas recurrentes del estudio para sostener el vínculo con la audiencia.
Star Wars, estrenada en 1977, es una de las franquicias más rentables de la historia del cine. Disney adquirió Lucasfilm en 2012 en una operación valorada en unos 4.000 millones de dólares, según la documentación registrada ante la Securities and Exchange Commission estadounidense. Desde entonces, el estudio ha ampliado el universo con nuevas películas, series y productos derivados, con un impacto comercial y crítico irregular en su segunda década de gestión.
El precedente más claro de un regreso tardío a un papel icónico dentro de la propia saga lo protagonizó Harrison Ford, quien volvió a encarnar a Han Solo en 'El despertar de la Fuerza' tras más de tres décadas de ausencia. Aquel regreso, sin embargo, culminó con la muerte del personaje dentro de la propia película, un desenlace que generó un intenso debate entre los seguidores sobre el tratamiento de sus figuras más veneradas.
La disposición manifestada por McGregor se enmarca en una dinámica habitual en Hollywood, donde los estudios suelen sondear el interés público antes de confirmar formalmente un proyecto, y en la que las declaraciones de los propios actores en medios de comunicación actúan a menudo como termómetro de la demanda de los seguidores. Ni Disney ni Lucasfilm han confirmado planes concretos para un regreso de Obi-Wan Kenobi a la gran o la pequeña pantalla, ni han respondido públicamente a las palabras del actor.
El calendario cinematográfico de la franquicia tiene ahora su próximo hito en 'Star Wars: Starfighter', cuyo estreno en salas está previsto para el 28 de mayo de 2027. No hay, por el momento, fecha ni anuncio oficial para un proyecto centrado en el personaje interpretado por McGregor. De confirmarse en el futuro, se sumaría a una etapa en la que Lucasfilm parece decantarse por explorar historias intermedias dentro de la cronología ya establecida. Por ahora, la palabra del actor queda como una declaración de intenciones sin respaldo oficial del estudio.