La ruptura entre el gobierno de este país de 220,000 habitantes y su federación de rugby se produce mientras la selección masculina mantiene asegurada su plaza para el Mundial de 2027, uno de los pocos torneos globales del deporte en los que Samoa conserva presencia histórica desde hace casi cuatro décadas.
Según explicó el primer ministro, la decisión se tomó tras "meses de consultas" y contempla la retirada de "cualquier tipo de apoyo financiero y asistencia" del gobierno previamente acordados con Lakapi Samoa. Schmidt sostuvo que la entidad tuvo tiempo suficiente para resolver "los problemas internos y las divisiones que afectan la administración de la federación", así como las cuestiones planteadas por exjugadores y entrenadores, sin que ello ocurriera.
El jefe de gobierno también aludió a lo que calificó como el "estado decadente" del rugby samoano en la escena mundial, un diagnóstico que ilustran las cifras del propio ranking World Rugby: a principios de 2023 el equipo masculino ocupaba la undécima posición y, para julio de 2026, había descendido hasta el vigésimo lugar. La selección femenina se ubica actualmente en la decimoquinta posición del escalafón.
La disputa no es nueva. Desde hace meses, el primer ministro no ha ocultado su intención de impulsar la creación de una nueva federación que compita directamente con Lakapi Samoa por la administración del rugby en el país, un escenario que abre un frente de gobernanza deportiva de desenlace incierto.
World Rugby niega el ultimátum
Según informó el medio The Samoan Observer, World Rugby, organismo que rige el rugby mundial, otorgó un plazo de 24 horas al gobierno samoano para reconsiderar la decisión y aceptar una auditoría, con la advertencia de una posible prohibición de cuatro años en las competiciones internacionales. Consultado por la agencia AFP, el organismo negó la existencia de ese plazo y descartó la perspectiva de una suspensión prolongada, y aseguró estar "en diálogo activo y constructivo con todas las partes".
La distinción no es menor: el marco de la gobernanza deportiva internacional exige que las federaciones nacionales operen con autonomía frente a los gobiernos, y la injerencia estatal en su gestión es una de las causas que los organismos rectores suelen invocar para imponer suspensiones. De concretarse una sanción, quedaría en entredicho la participación de la selección en el Mundial, aunque ni World Rugby ni el gobierno han confirmado consecuencias inmediatas sobre la clasificación ya obtenida.
La selección masculina de Samoa tiene un peso simbólico particular en el rugby internacional: ha disputado nueve de las diez ediciones de la Copa Mundial celebradas hasta ahora y solo estuvo ausente en la primera, en 1987. Ese historial la sitúa entre los equipos insulares del Pacífico con mayor continuidad en la máxima competición, junto a selecciones como Fiyi y Tonga.
El caso reproduce un patrón conocido en las federaciones de naciones pequeñas del Pacífico, donde el financiamiento estatal suele ser determinante para sostener los programas de selecciones nacionales y donde el equilibrio entre autoridades públicas y organismos deportivos internacionales ha generado roces en otras ocasiones.
Hasta el momento, Lakapi Samoa no había fijado una posición pública detallada sobre la ruptura con el gobierno, en tanto persiste la incertidumbre sobre el futuro inmediato del rugby samoano de cara al Mundial de 2027.
El desenlace dependerá de las próximas conversaciones entre el gobierno samoano y World Rugby, y de si finalmente se concreta la auditoría a la gestión de la federación. De la resolución de ese diálogo depende que Samoa preserve la plaza mundialista que ya tiene asegurada sobre el terreno.