El encargo lleva la firma del almirante Renato Rodrigues de Aguiar Freire, fechada el 17 de agosto de 2026. El texto instruye al grupo a elaborar un concepto de operaciones conjunto, es decir, un documento que determine cómo emplearían las tres fuerzas una misma aeronave antes de que el Gobierno decida sobre una eventual compra. El plazo fijado es de 20 días desde el nombramiento de los integrantes del grupo, con opción de prórroga, de modo que el avance confirmado es la organización del estudio y no una adquisición.
La lógica de la iniciativa es la interoperabilidad: que unidades de distintas fuerzas operen el mismo equipo, compartan formación, mantenimiento y repuestos, y reduzcan los costes de sostenimiento a largo plazo. Contar con un único modelo simplifica la logística de repuestos y la cualificación de tripulaciones y mecánicos, un ahorro que suele materializarse solo cuando las tres fuerzas aceptan una configuración común pese a sus misiones divergentes.
Brasil no parte de cero en programas conjuntos. El país ya ejecuta el programa H-XBR, que contempla la adquisición de 47 unidades del Airbus H225M para sus Fuerzas Armadas y que incluyó, además de la compra, fabricación local y transferencia de tecnología. Airbus subraya ese proyecto en su balance de actividad industrial en Brasil, y sirve como precedente directo del modelo que ahora se estudiaría replicar con una plataforma más ligera.
El H145M y sus capacidades intercambiables
El Airbus H145M es un helicóptero militar bimotor concebido para misiones múltiples: transporte de tropas y material, reconocimiento y operaciones de búsqueda y salvamento. Según la ficha técnica de Helibras, filial brasileña de Airbus, su diseño modular permite intercambiar en pocos minutos asientos para soldados por camillas o una grúa de rescate, lo que facilita adaptar la misma aeronave a distintos escenarios sin cambios estructurales mayores.
El modelo admite además el sistema HForce, una arquitectura que integra distintos tipos de armamento según las necesidades del operador. Esa versatilidad es, según Airbus, uno de los rasgos que sitúan al H145M entre las opciones que se barajan, aunque la orden ministerial no lo designa como candidato preferente ni descarta otras alternativas. En este segmento de helicópteros ligeros bimotor compiten fabricantes como Leonardo o Bell.
La opción brasileña se produce en un momento de fuerte demanda global de rotores militares polivalentes, alentada por conflictos como la guerra en Ucrania, donde la defensa antiaérea rusa obliga a los aparatos ucranianos a operar a muy baja cota mientras Kiev lidia con amenazas como los drones a reacción rusos de hasta 600 km/h.
El acuerdo de julio de 2025 con Francia
La dimensión militar se entrelaza con una apuesta industrial de mayor alcance. El 2 de julio de 2025, Brasil y Francia firmaron un acuerdo de intenciones para convertir las instalaciones de Helibras en Itajubá, en el estado de Minas Gerais, en un centro de producción y exportación de la familia H145. En ese momento, el Ministerio de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios brasileño manejaba una previsión de hasta 200 helicópteros a fabricar en un horizonte de 15 años, destinados tanto a clientes nacionales como internacionales.
Conviene precisar que esa cifra de 200 unidades corresponde a la producción proyectada de toda la familia H145 —civil y militar, nacional y de exportación— y no a un pedido confirmado de 200 aeronaves para las Fuerzas Armadas brasileñas. La orden que crea el grupo de trabajo sobre la plataforma conjunta es, de hecho, un documento independiente del acuerdo industrial con Francia, aunque ambos procesos comparten un mismo modelo como posible punto de encuentro.
El planteamiento combina dos objetivos que no siempre caminan juntos en los programas de defensa: modernizar el parque de helicópteros de las tres fuerzas y, a la vez, impulsar la industria aeronáutica nacional mediante fabricación local y transferencia tecnológica. Es la fórmula que Brasil ya ensayó con el H-XBR y que ahora se plantea extender a una plataforma más ligera y extendida en misiones de transporte, reconocimiento y rescate.
De confirmarse un pedido militar vinculado a la planta, la fabricación en Itajubá reforzaría la posición de Helibras como proveedor del mercado interno y de exportación regional. La industria de defensa europea, y en particular la francesa, ha buscado en los últimos años acuerdos de cooperación industrial en Latinoamérica como vía para sostener su propia capacidad productiva, en un continente donde varios países han encarado procesos de renovación de sus flotas aéreas y navales.
Un estudio interno sin fabricante elegido
Por el momento, el proceso se encuentra en una fase preliminar de estudio interno. El grupo de trabajo tiene como tarea exclusiva definir el concepto de operaciones conjunto entre Marina, Ejército y Fuerza Aérea, sin que el documento oficial contemple todavía la selección de un fabricante concreto, el número de unidades a adquirir ni la configuración técnica del futuro helicóptero.
La orden fija un plazo de 20 días desde la publicación del nombramiento de los integrantes del grupo, con posibilidad de prórroga, antes de que sus conclusiones puedan trasladarse a una eventual decisión de adquisición por parte del Ministerio de Defensa brasileño. La orden fue publicada en el Diário Oficial da União en su edición del 19 de agosto de 2026.


