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Xi Jinping llega a EEUU para pedir a Trump que deje de vender armas a Taiwán

El presidente chino inicia su primera visita de Estado en once años entre la inquietud republicana por un Trump que llamó «moneda de cambio» a las armas de la isla.

Por Redacción de El Hemiciclo·
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El presidente chino, Xi Jinping, llegó este jueves a Estados Unidos para su primera visita de Estado en once años con un objetivo prioritario: lograr que Donald Trump ponga fin a la venta de armamento a Taiwán y abandone el histórico respaldo estadounidense a la isla. La cita coincide con una creciente inquietud entre sectores republicanos ante las señales de Trump sobre el futuro del apoyo militar taiwanés.

El origen del malestar está en una expresión atribuida a Trump: el presidente habría calificado las armas destinadas a Taiwán como una posible "moneda de cambio" en su relación con Pekín, una formulación que ha encendido las alarmas entre legisladores de su propio partido tradicionalmente alineados con la defensa de la isla. De confirmarse su alcance, supondría un giro respecto a la ambigüedad estratégica que Washington ha mantenido durante décadas hacia Taipéi.

La última visita de Estado de un mandatario chino a Estados Unidos data de la presidencia de Barack Obama, en 2015, un periodo en el que las relaciones bilaterales atravesaban una fase de cooperación económica más fluida que la actual, hoy marcada por aranceles cruzados, restricciones tecnológicas y la disputa por el control de cadenas de suministro estratégicas como los semiconductores.

Taiwán es desde 1979 uno de los principales focos de fricción entre ambas potencias. Ese año, Estados Unidos rompió relaciones diplomáticas formales con Taipéi para reconocer a la República Popular China como único Gobierno legítimo de China, pero mantuvo mediante la Taiwan Relations Act el compromiso de suministrar armamento defensivo a la isla, sin comprometerse explícitamente a intervenir militarmente en caso de invasión. Esa fórmula de ambigüedad estratégica ha sido la columna vertebral de la política estadounidense durante más de cuatro décadas.

Pekín considera Taiwán una provincia rebelde pendiente de reunificación, por la fuerza si fuera necesario, y ha intensificado en los últimos años sus maniobras militares en el estrecho que separa la isla del continente, una vía marítima por la que transita una parte sustancial del comercio mundial de semiconductores, dado que la isla concentra la producción de los chips más avanzados del planeta a través de fabricantes como TSMC.

La inquietud entre sectores republicanos responde al temor de que Trump utilice el suministro de armas a Taiwán como elemento negociador dentro de un paquete más amplio de acuerdos comerciales con Pekín, en un contexto en el que ambas potencias negocian desde hace meses la reducción de aranceles y restricciones a la exportación de tecnología. Ese planteamiento chocaría con la línea sostenida por buena parte del Partido Republicano, que ha defendido el refuerzo del arsenal taiwanés como elemento disuasorio.

La propia isla ha reforzado sus preparativos ante un eventual conflicto: Taiwán ha ensayado el protocolo de evacuación de su presidente en caso de ataque chino y espera además que Trump le envíe más armas, pese a las dudas que rodean el resultado de esta visita.

La agenda de Xi en Washington incluye, además del asunto taiwanés, conversaciones sobre comercio y tecnología, dos terrenos donde Estados Unidos ha impuesto controles a la exportación de chips avanzados hacia China alegando seguridad nacional. Pekín ha respondido con restricciones a la exportación de tierras raras, minerales críticos para la industria armamentística y tecnológica estadounidense cuyo refinado mundial controla en su mayor parte.

El encuentro, el primero de este formato entre ambos líderes en más de una década, condicionará el rumbo de una relación que combina una interdependencia comercial profunda con una rivalidad estratégica creciente en el Indo-Pacífico, donde Washington mantiene compromisos de seguridad con Japón, Corea del Sur y Filipinas frente al ascenso militar chino.

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