El hombre esperó la llegada de una cuadrilla de la compañía prestadora del servicio de energía para exigir explicaciones sobre el cobro. Ante la respuesta de los técnicos, habría emprendido el ataque contra el vehículo de la empresa con un martillo, mientras profería amenazas contra el personal presente, según la información divulgada del hecho.
El video del incidente circuló en redes sociales y habría contribuido a la identificación del presunto agresor, que fue capturado tras el hecho en el norte de la ciudad.
Air-e es la empresa que asumió la operación de energía eléctrica en el Atlántico, Magdalena y La Guajira tras la intervención de Electricaribe, y ha enfrentado en los últimos años reclamos ciudadanos por presuntas fallas en la facturación, un asunto recurrente en la región Caribe. Las tarifas de energía en la costa han sido objeto de debates de control político en el Congreso y de quejas ante la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios, entidad encargada de vigilar la facturación de las prestadoras.
De confirmarse los hechos ante un juez de control de garantías, el hombre podría enfrentar cargos por daño en bien ajeno y amenazas, delitos contemplados en el Código Penal colombiano. Mientras avanza el proceso, el capturado conserva la presunción de inocencia.
La Fiscalía General de la Nación es la entidad competente para definir si presenta cargos formales y solicita ante un juez una medida de aseguramiento, decisión que se centraría en el riesgo de fuga o de reiteración de la conducta y no implicaría, por sí sola, un pronunciamiento sobre su responsabilidad penal.
El episodio se suma a los hechos judiciales recientes en el Atlántico, como la entrega de alias Araña a la DEA en Barranquilla para su proceso de extradición.
