En el discurso dirigido a las comunidades de Sucre, el jefe de Estado describió acciones criminales atribuidas a las dos estructuras del Clan del Golfo que operan en el departamento. "Y como yo siempre aprovecho estos espacios para hacer un anuncio parroquial. Y este mensaje es para los cabecillas del Clan del Golfo alias Felipe y alias Sebastián: vamos por ustedes", afirmó el presidente durante el acto.
"Tienen fecha de expiración, van a saber lo duro que muerde el Tigre; o se entregan o los vamos a dar de baja como en derecho corresponde. Cuando el Estado se decide, nunca pierde; cuando son las armas de la República y las leyes del Estado, el pueblo siempre gana", declaró Abelardo de la Espriella, presidente de la República.
El mensaje llegó horas después de que el mandatario confirmara, a través de sus redes, la baja de Cristian Camilo Chavarría Tapias, alias Terry o Keiner, señalado cabecilla de zona de la subestructura Edwin Román Velásquez Valle, adscrita al Clan del Golfo en Antioquia. Según el reporte presidencial, dirigía actividades de narcotráfico, extorsión y desplazamiento forzado en los municipios de Betania, Hispania, Ciudad Bolívar, Jericó y Andes, en el suroeste antioqueño.
"¡Golpe al narcoterrorismo en Antioquia!", escribió el presidente en su cuenta de X, donde añadió que "su caída golpea las finanzas criminales y la capacidad de esta estructura para aterrorizar a las comunidades del suroeste antioqueño". De la Espriella cerró el reporte con un reclamo recurrente en sus intervenciones de orden público: "¡Los colombianos merecen vivir y trabajar sin pagarles extorsiones a los bandidos! Seguiremos persiguiendo a estas estructuras y a sus cabecillas con toda la fuerza del Estado".
El Clan del Golfo, también conocido como Autodefensas Gaitanistas de Colombia, opera desde hace más de una década en corredores estratégicos del Urabá antioqueño, el Bajo Cauca y la costa Caribe, con rentas derivadas del narcotráfico, la minería ilegal y la extorsión a comerciantes y transportadores. La persecución a sus cabecillas de zona ha sido una constante en los consejos de seguridad regionales de sucesivos gobiernos, sin que la estructura haya sido desarticulada en su totalidad.
La baja de mandos del Clan del Golfo tiene antecedentes de alto perfil: su máximo jefe, Dairo Antonio Úsuga, alias Otoniel, fue capturado en octubre de 2021 en Antioquia y extraditado a Estados Unidos en 2022, sin que ello frenara la operación de la organización en sus corredores históricos. El consejo de seguridad en Sucre se inscribe en esa dinámica de encuentros regionales en los que el Ejecutivo combina anuncios de resultados operativos con mensajes directos a estructuras criminales específicas.
El tono confrontativo ha marcado las intervenciones públicas recientes del mandatario, como cuando respondió a la crítica fiscal del vicepresidente Restrepo. En Sucre cerró su intervención con el ultimátum dirigido a alias Felipe y alias Sebastián: "o se someten o serán dados de baja".
