Agentes de la Interpol condujeron a alias Araña desde su lugar de reclusión hasta la base aérea de Catam, en Bogotá, con destino a Barranquilla, ciudad desde la cual partió el vuelo hacia Estados Unidos a partir de las 6 de la mañana. Fue el propio mandatario quien selló hace más de un mes el destino del capo al firmar la orden de extradición.
El jefe de Comandos de Frontera ejerció en el gobierno anterior como gestor de paz dentro del programa de la paz total, condición que en su momento sirvió de escudo frente al pedido de extradición formulado por Estados Unidos, al que ese gobierno se había negado. En marzo de 2025, tras la captura de alias Araña en un hotel de Bogotá, delegados del gobierno de Gustavo Petro habrían intentado obstruir un operativo en su contra: pese a existir la circular roja de Interpol A-2082-2-2025, emitida el 12 de febrero de ese año a solicitud de Estados Unidos, no fue esposado ni enviado a un penal de máxima seguridad, sino trasladado a la guarnición de Cespo, donde se le asignó una casa fiscal.
El ministro de Justicia, Iván Cancino, había adelantado en una entrevista los pormenores del operativo. "Ya está esperando a que lo suban al avión. Esa extradición y otras fueron capítulos bastante duros: la de H. H., el Mocho Olmedo… Todo lo que existió alrededor es bien preocupante y tiene que ser digno de investigación", afirmó el funcionario, quien añadió que la paz total "se desmontó" y que se certificó que alias Araña "no hizo absolutamente ningún aporte importante para la paz".
La extradición procede por la vía del tratado bilateral con Estados Unidos: la Corte Suprema de Justicia emite el concepto y la Casa de Nariño firma la orden final, un mecanismo que Colombia ha aplicado a decenas de jefes narcos desde la entrega de los cabecillas del Cartel de Cali en la década de 1990 y, más recientemente, a los máximos comandantes paramilitares extraditados en mayo de 2008, cuyos procesos por crímenes de guerra en el país quedaron entonces en entredicho.
"De acuerdo con la investigación, habría ordenado crímenes en contra de personas que eran consideradas colaboradoras de otros grupos ilegales o de las autoridades, firmantes del Acuerdo de Paz y líderes sociales", aseguró la Fiscalía General de la Nación.
El ente acusador documentó 13 ataques armados atribuidos a la estructura de alias Araña que dejaron 16 personas muertas en municipios del Caquetá, entre ellos Florencia, La Montañita, El Paujil, Belén de los Andaquíes, Solita, Curillo, San José del Fragua y Albania. Entre las víctimas figuran firmantes del proceso de paz y líderes sociales, según la caracterización del caso realizada por la Fiscalía.
Al firmar la orden de extradición, De La Espriella explicó el criterio aplicado tras revisar los casos con la oficina del comisionado de paz. "Luego de verificar cada caso con la oficina del consejero comisionado de paz, que no se va a llamar así en nuestro gobierno, no encontramos aportes verificables ni resultados concretos de estas personas a la consecución de la paz. Todo lo contrario, han seguido delinquiendo, burlándose de la justicia y de la sociedad colombiana", aseguró el mandatario. La entrega se suma a operativos como el que en Chaparral, Tolima, permitió un golpe a las disidencias con la incautación de 11 fusiles y drones del frente Gerónimo Galeano.
"La paz no será en nuestro gobierno una patente de corcho para delinquir. Quien demuestre una voluntad auténtica de abandonar la violencia y contribuir a la paz verdadera encontrará un Estado dispuesto a actuar dentro de la Constitución y la ley. Pero quien persista en el narcotráfico, el terrorismo y el crimen encontrará toda la capacidad legítima del Estado y el peso de la justicia", declaró el presidente Abelardo De La Espriella.

