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Copiloto atacó al piloto en vuelo de Flydubai entre Dubái y Tel Aviv con 174 a bordo

El analista Shay Salamon advirtió que el hecho «puede marcar un antes y un después, al igual que las Torres Gemelas» en la seguridad aérea.

Por Redacción de El Hemiciclo·
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Un copiloto habría intentado secuestrar el vuelo 1073 de Flydubai, que cubría la ruta entre Dubái y Tel Aviv con 174 personas a bordo, tras apuñalar al piloto en plena cabina este miércoles, según el relato del analista Shay Salamon recogido por un medio israelí. La tripulación logró reducir al atacante y aterrizar de emergencia en Tabuk, Arabia Saudita, antes de que los pasajeros fueran trasladados a Tel Aviv en otra aeronave.

Las primeras versiones apuntaron a un enfrentamiento interno entre el piloto y el copiloto, un patrón que, dijo Salamon, se ha repetido en otros incidentes aéreos de los últimos años. Solo después se habría establecido que el copiloto atacó directamente al piloto con un arma blanca, lo que llevó a catalogar el hecho como un intento de secuestro con fines terroristas. Entre los 174 ocupantes había mujeres, niños y bebés, muchos de ellos turistas, según el mismo relato.

El piloto, de nacionalidad india, habría logrado resistir el ataque pese a estar herido y abrir la cabina para permitir el ingreso de la tripulación y de pasajeros con formación en seguridad que viajaban como turistas israelíes, quienes habrían reducido al copiloto. Otros miembros de la tripulación tomaron luego el control de la aeronave para completar el aterrizaje de emergencia en territorio saudita, pese a los daños.

Israel habría intentado enviar un avión propio para repatriar a los pasajeros varados en Tabuk, pero Arabia Saudita se negó a recibir una aeronave de bandera israelí, según el testimonio de Salamon. La solución habría sido enviar un segundo avión de Flydubai, cuya tripulación fue verificada por el Mosad antes de autorizar el vuelo de regreso a Tel Aviv, donde finalmente llegaron los 174 pasajeros con heridos leves producto del forcejeo y el descenso abrupto.

Rutas abiertas por los Acuerdos de Abraham

La operación ilustra la arquitectura diplomática construida a partir de los Acuerdos de Abraham, firmados en 2020 bajo mediación de Estados Unidos entre Israel y países como Emiratos Árabes Unidos y Baréin, que abrieron rutas comerciales directas como la que opera Flydubai entre Dubái y Tel Aviv. Arabia Saudita, aunque no es firmante formal de esos acuerdos, ha mantenido canales de cooperación discretos con Israel en los últimos años, lo que explicaría su disposición a facilitar el aterrizaje de emergencia sin aceptar una aeronave con bandera israelí.

Una de las líneas de investigación que señaló Salamon se centra en la nacionalidad del copiloto, presuntamente originario de Omán, un país que no mantiene relaciones diplomáticas formales con Israel. De confirmarse, el hecho contradiría uno de los compromisos operativos asumidos por Flydubai al lanzar la ruta, que establecía que la tripulación debía provenir de países con vínculos diplomáticos con Israel.

El analista planteó tres interrogantes abiertos: cómo un ciudadano de un país sin relaciones con Israel llegó a ocupar la cabina de un vuelo tan sensible; si el atacante actuó como un agente aislado o si existió financiamiento y planificación externa; y si el episodio refleja un relajamiento general de los protocolos de seguridad aérea a nivel mundial tras años sin incidentes de esta magnitud.

Según Salamon, de haberse consumado, el secuestro habría tenido la capacidad de derivar en un ataque contra un edificio en territorio israelí, en un escenario que comparó con los atentados del 11 de septiembre de 2001 contra las Torres Gemelas en Nueva York. Esa comparación sustenta su advertencia de que el episodio podría representar un punto de inflexión en los estándares de seguridad de las aerolíneas que operan en la región.

El episodio coincide con la cercanía del segundo aniversario del ataque del 7 de octubre de 2023 contra el sur de Israel, cuando murieron cerca de 1.200 personas y alrededor de 240 fueron secuestradas, de acuerdo con las cifras citadas por Salamon. Esta semana coinciden además las festividades judías de Sucot y Simjat Torá, fechas que el analista señaló como simbólicamente sensibles para un eventual atentado.

Irán, en el centro de las sospechas

El analista vinculó el intento de secuestro con los intereses de Irán en desestabilizar los Acuerdos de Abraham, de los que Teherán sería el principal perjudicado dada su disputa histórica con Israel y su red de aliados en la región. Salamon mencionó que Irán ha tenido presencia en el continente americano, como en Venezuela durante años. Como precedente de ataques atribuidos a Teherán fuera de Israel, en la década de 1990 se produjeron los atentados contra la embajada israelí y la mutual judía AMIA en Buenos Aires, los mayores registrados contra la comunidad judía en la región.

El analista relacionó además el incidente con un ataque reportado dos días antes contra una base de Estados Unidos en el Reino Unido, que según mencionó el canciller británico estaría siendo investigado por su posible vínculo con Irán a través de grupos aliados. Esa coincidencia temporal, dijo, alimenta la hipótesis de un plan más amplio coordinado para la fecha que separa el primer y el segundo festivo de Sucot, coincidente con el segundo aniversario del 7 de octubre.

El trasfondo geopolítico remite a la disputa de larga data entre Irán y Arabia Saudita por la influencia en el golfo Pérsico, un contrapunto que ha definido buena parte de la política exterior de Riad, incluida su cautela para no aparecer como aliado directo de Israel pese a la cooperación de facto en episodios como este rescate. La tensión conecta también con el pulso más amplio entre Teherán y Washington, cuyo despliegue militar en la región ha sido blanco recurrente de los llamados grupos proxy iraníes.

El caso se inscribe en un clima de alerta que esta edición ha venido siguiendo en el tablero regional, desde los mensajes de Caracas en la ONU hasta las fricciones con Washington, como recogió la cobertura del discurso de Delcy Rodríguez en la Asamblea General, donde la vicepresidenta venezolana prometió elecciones. La presencia iraní en Venezuela que menciona Salamon enlaza ese escenario latinoamericano con la disputa de Medio Oriente.

Las investigaciones preliminares sobre el origen, la financiación y las motivaciones del copiloto continúan abiertas, según el relato de Salamon, quien advirtió que las conclusiones podrían derivar en cambios en los protocolos de selección y seguridad de tripulaciones en rutas sensibles de Medio Oriente.

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