Un portavoz de la Policía de Grisones calificó lo ocurrido como un «grave accidente», si bien el cuerpo se limitó a confirmar que hay fallecidos y heridos, sin cifras exactas, y anunció que facilitará más información más adelante. El balance definitivo de víctimas seguía sin aclararse.
En el autocar, perteneciente a una compañía neerlandesa, viajaban 49 ciudadanos de los Países Bajos, incluido el conductor, según trasladó la Asociación General de Empresas de Viajes de los Países Bajos (ANVR) al diario suizo 'Blick'. Al lugar se movilizaron fuerzas de intervención de fuera del cantón, entre ellas la policía cantonal de St. Gallen, situada más al norte, dada la magnitud del siniestro en una zona de carreteras de montaña alpinas.
El presidente de la Confederación Suiza, Guy Parmelin, reaccionó al accidente trasladando su solidaridad con las víctimas y agradeciendo la labor de los equipos de emergencias.
«Profundamente conmocionado y consternado por el trágico accidente», declaró el presidente suizo, Guy Parmelin, quien expresó su «más sincero pésame a las familias de quienes han perdido la vida».
Parmelin anticipó la apertura de una investigación oficial para determinar las causas del vuelco, un proceso que en Suiza corresponde a las autoridades judiciales y policiales cantonales, competentes en materia de accidentes de tráfico dentro de su territorio.
«Las autoridades suizas competentes se asegurarán de que se lleve a cabo una investigación exhaustiva y minuciosa para esclarecer todas las circunstancias que rodean este accidente», añadió Parmelin.


