El abogado defensor federal Luke Ihnen, integrante del equipo jurídico de Pike, confirmó que la condenada seguía con vida después de recibir las dos dosis y anunció que la defensa presentará una moción de urgencia para frenar cualquier nuevo intento. La inyección letal con pentobarbital es el método principal de ejecución en Tennessee, que en 2018 recuperó la silla eléctrica como alternativa ante las dificultades para obtener los fármacos.
«El estado de Tennessee ha vuelto a fracasar en la ejecución de una pena capital legal», criticó el equipo legal de Christa Pike en un comunicado, que añadió que «las preocupaciones expresadas» por su clienta «han resultado ser ciertas».
Los abogados enumeraron en el comunicado «dificultad para acceder a las venas, venas que han colapsado o se han roto, pentobarbital degradado y ausencia de atención médica de emergencia cuando las cosas inevitablemente salen mal», bajo lo que calificaron como un protocolo que permanece «envuelto en el secreto». El equipo legal señaló que, aunque saben que Pike recibe tratamiento en un hospital cercano, las autoridades no les han informado sobre su estado.
Las autoridades del estado defendieron su actuación y aseguraron haber seguido «todos los pasos del protocolo de ejecución legal y establecido por el estado, aprobado por la oficina del fiscal general». Según su versión, «el agente químico de inyección letal previsto en el protocolo ha demostrado ser eficaz sistemáticamente», y el procedimiento no contempla pasos adicionales a los ya realizados esa noche.
Según la reconstrucción cronológica difundida por la emisora WSMV, los testigos permanecieron en la sala más de dos horas, pero solo pudieron observar la escena en dos tramos de aproximadamente 20 y 15 minutos, con las cortinas de la habitación cerradas el resto del tiempo. El médico Mark Fowler, que supervisó el intento sobre Pike, había participado en mayo en el intento fallido de ejecutar a Tony Carruthers, cuando el personal médico no logró establecer un acceso intravenoso tras más de una hora.
Lee suspende la otra ejecución prevista
El gobernador de Tennessee, Bill Lee, que ya había ordenado antes la suspensión temporal de las ejecuciones tras una serie de intentos fallidos similares, anunció una revisión exhaustiva por parte de terceros «para determinar exactamente qué sucedió» y confirmó que la otra ejecución programada para este año no se llevará a cabo mientras dura la investigación.
«Ejecutar una sentencia impuesta legalmente es una de las responsabilidades más serias del estado, y los habitantes de Tennessee esperan que se haga de una manera que no solo sea legal y constitucional, sino también eficaz», afirmó el gobernador Bill Lee en un comunicado recogido por la emisora NPR.
Amnistía Internacional sostuvo que lo ocurrido confirma los límites del sistema de ejecuciones. «El intento fallido de ejecutar a Christa Pike en Tennessee, presenciado por sus abogados, demuestra por qué la pena de muerte es, en realidad, el castigo cruel, inhumano y degradante por excelencia», afirmó la ONG, que reclamó la abolición de la pena capital «en todas partes».
El miércoles, antes del intento, un tribunal de apelaciones había frenado temporalmente el procedimiento para reevaluar si las acusaciones de abuso sexual que Pike habría sufrido en la infancia fueron analizadas durante el juicio que terminó en su condena. El Tribunal Supremo revocó esa suspensión y dio luz verde a la ejecución, pese al disenso de las tres magistradas demócratas de la corte, que reclamaron que se completara primero la revisión judicial sobre los abusos alegados por la defensa.


