La premisa se mantiene intacta respecto al original: un matrimonio en crisis invita a un picoteo a la pareja vecina, cuya demostración sonora y constante de pasión los desvela noche tras noche. La invitación deriva en una propuesta sexual que, en el fondo, funciona como detonante de la terapia de pareja que ambos necesitaban. 'Sentimental' fue, a su vez, la adaptación que Gay hizo de su propia obra de teatro, 'Los vecinos de arriba'.
La versión de Wilde traslada la acción a San Francisco y adopta los códigos estadounidenses de la mano de los guionistas Will McCormack y la actriz Rashida Jones. Seth Rogen sustituye a Javier Cámara en la piel de un profesor de música frustrado, aquí una versión fumeta y entrañable del personaje. La propia Wilde interpreta a su mujer, en un registro más neurótico y exagerado que el original.
Alberto San Juan había encarnado en la cinta española a 'El Mangueras', un bombero desinhibido; en el remake ese papel recae en Edward Norton, que le imprime un discurso new age y una pronunciación del español descrita como patosa. Cruz, teñida de rubio platino, aporta al personaje de la terapeuta un registro que recuerda a sus trabajos en 'Vicky Cristina Barcelona', de Woody Allen, por el que ganó el Oscar a mejor actriz de reparto en 2009.
Wilde ha explicado que el guion le llegó primero como propuesta de actuación, antes de asumir la dirección. "El guion de McCormack y Rashida Jones tocaba los temas que me interesaban en ese momento de mi vida", ha contado la cineasta, responsable también de 'Súper empollonas' y 'No te preocupes, querida'.
"Me encontré lidiando con los temas de la película original como si tuviera una relación con ella. Se convirtió en una obsesión intensa que me llegó en un momento en el que me di cuenta de que tenía muchísimo que decir a través de mi propio trabajo", Olivia Wilde, directora de 'La invitación'.
Ya en la silla de directora, Wilde rodó la cinta en orden cronológico y en 35 milímetros, con el mismo director de fotografía de 'The Studio', la serie de Seth Rogen en la que ella hizo un cameo. La elección técnica busca distanciar visualmente su versión del original español, aunque el fondo temático permanece: "las complejidades del matrimonio, los compromisos de la vida adulta y los encuentros fugaces que pueden sacarnos de cierta complacencia". Como referencia cita '¿Quién teme a Virginia Woolf?', de Mike Nichols (1966), modelo del dramatismo que buscaba sin renunciar a la comedia.
La afición del cine estadounidense por adaptar a autores europeos tiene precedentes recientes en el propio circuito de Cesc Gay, cuya obra acumula ya seis versiones internacionales. Wilde ha citado una reflexión de la actriz y guionista Phoebe Waller-Bridge para explicar el equilibrio que persigue entre drama y humor.
"Es algo que me dijo una vez Phoebe Waller-Bridge, que el momento de mayor vulnerabilidad es cuando estamos riéndonos. Es algo que nunca he olvidado", Olivia Wilde, directora de 'La invitación'.
'La invitación' llega a la sección Perlas de San Sebastián, la ventana del festival para títulos ya estrenados en otros certámenes, en la misma edición que acoge otros estrenos del cine español como la elegida para representar a España en los Oscar 2027.

