La presidenta de México y el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, suscribieron este martes en Barcelona un acuerdo bilateral de inteligencia artificial dotado con 120 millones de euros, que incluye acceso al superordenador MareNostrum 5 y la formación de 500 investigadores en un plazo de tres años. La firma tuvo lugar en el Barcelona Supercomputing Center (BSC) y contó con la presencia del presidente de la Generalitat, Salvador Illa, y la ministra de Ciencia e Innovación, Diana Morant.
Por qué importa este acuerdo
El pacto convierte al BSC en nodo central de una arquitectura de cooperación científica iberoamericana en un momento en que la carrera global por el liderazgo en inteligencia artificial se libra tanto en laboratorios como en cancillerías. Para México, el acceso al MareNostrum 5 —uno de los sistemas de computación de alto rendimiento más potentes de Europa— supone un salto cualitativo en capacidad de proceso que difícilmente podría alcanzar de forma unilateral a corto plazo. Para España, el acuerdo refuerza el posicionamiento de Barcelona como capital científica del espacio iberoamericano y afianza vínculos estratégicos con la segunda economía de América Latina.
Las piezas del acuerdo
Según el material oficial de la visita, el convenio articula tres ejes principales: un fondo de innovación conjunto, un programa de formación doctoral y el acceso compartido a la infraestructura de supercomputación del BSC. El fondo de innovación implica una inversión combinada de 120 millones de euros, aunque la distribución concreta de esa aportación entre ambos países no figura en los términos difundidos hasta ahora. El programa doctoral contempla la formación de 500 investigadores en tres años, lo que supone una media de 167 plazas anuales vinculadas a proyectos de inteligencia artificial.
El MareNostrum 5, la joya del acuerdo
El Barcelona Supercomputing Center, fundado en 2005 y gestionado conjuntamente por el Ministerio de Ciencia español, la Generalitat de Cataluña y la Universitat Politècnica de Catalunya, alberga el MareNostrum, cuya quinta generación opera desde 2023 y está integrado en la red europea de supercomputación de alto rendimiento EuroHPC. El acceso a esta infraestructura, habitualmente restringido a instituciones europeas y a proyectos con financiación comunitaria, representa el activo de mayor valor simbólico y técnico del convenio para la parte mexicana.
La dimensión industrial: los aviones C-295
Al margen de la cooperación científica, la agenda de la visita incluye la negociación de una posible compra por parte de México de 24 aviones militares de transporte C-295, fabricados por Airbus Defence and Space en su planta de Sevilla, por un importe estimado en 1.200 millones de euros. Esta operación, que aún no ha sido formalizada según los datos disponibles, añade una capa industrial y de defensa a una relación bilateral que hasta ahora pivotaba principalmente sobre los ámbitos cultural y migratorio. De cerrarse, constituiría uno de los mayores contratos de exportación de material aeronáutico español a América Latina.
Contexto diplomático: una relación en reconstrucción
Las relaciones entre España y México atravesaron una etapa de tensión diplomática en el lustro anterior, cuando el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador reclamó públicamente una disculpa española por la conquista y protagonizó varios episodios de fricción institucional con Madrid. La llegada a la presidencia de Claudia Sheinbaum en octubre de 2024 abrió una ventana de recomposición bilateral que esta visita a Barcelona, la primera de la mandataria a suelo español, parece consolidar en términos formales.
Barcelona como plataforma iberoamericana
La elección del BSC como escenario de la firma no es circunstancial. El centro catalán lleva años proyectando una agenda de internacionalización hacia América Latina y ha participado en proyectos de formación y transferencia tecnológica con universidades de la región. La presencia simultánea de Sánchez, Illa y Morant en el acto subraya la convergencia de intereses entre el Gobierno central y la Generalitat en torno a la proyección internacional de Cataluña como hub tecnológico, una narrativa que ambas administraciones han cultivado en paralelo pese a sus diferencias en otros ámbitos.
Próximos pasos y pendientes
El acuerdo deberá concretarse en instrumentos jurídicos y presupuestarios que determinen la gobernanza del fondo conjunto, los criterios de selección de los investigadores beneficiarios y las condiciones de acceso al MareNostrum 5. La posible operación de los C-295 seguirá, por su parte, los cauces habituales de los contratos de defensa, que en el caso español requieren informe del Consejo Interministerial de Exportaciones de Material de Defensa. Ninguno de estos desarrollos tiene plazo oficial confirmado en los términos del acuerdo conocidos hasta ahora.


