Según la promotora, la propia Shakira ha expresado su satisfacción por la propuesta con una frase breve: «Estoy muy contenta de actuar en las Pirámides». La cantante repetirá así un escenario casi dos décadas después de su primera actuación en el mismo lugar, en 2007, un concierto que en su momento congregó a miles de espectadores y que quedó como una de las citas musicales internacionales más recordadas de las celebradas en Egipto en las últimas décadas.
El complejo, situado en la meseta de Guiza, a las afueras de El Cairo, es la única de las siete maravillas del mundo antiguo que se mantiene en pie y fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1979. En la última década ha acogido conciertos de figuras como Katy Perry, John Legend o Demi Lovato, todos ellos organizados por Venture Lifestyle, una de las principales promotoras de eventos musicales en la región de Oriente Medio y Norte de África desde 2018, según la propia empresa.
El precedente de 2007 no fue un hecho aislado. Las Pirámides de Guiza llevan décadas funcionando como reclamo para producciones culturales de gran formato —desde óperas hasta desfiles de moda—, aprovechando la potencia visual del yacimiento. Egipto ha utilizado sistemáticamente estos enclaves como herramienta de proyección turística en un país donde el turismo constituye una de las principales fuentes de divisas.
La trayectoria de Shakira explica en parte el interés de la promotora por repetir la fórmula. La artista colombiana ha vendido más de 95 millones de discos en todo el mundo a lo largo de tres décadas de carrera, una cifra que la sitúa entre los nombres de mayor proyección comercial de la música latina, según los recuentos de la industria discográfica. Su catálogo, que combina canciones en español e inglés, le ha permitido mantener presencia constante en listas de éxitos y en giras de gran formato en Europa, América y Asia.
A ese recorrido comercial se suma un historial de reconocimientos que incluye varios premios Grammy y Latin Grammy, además de distinciones de la industria musical a su labor como compositora. Ese bagaje ha sido determinante para que promotoras de distintas regiones la sitúen entre las artistas capaces de sostener espectáculos de gran escala en enclaves patrimoniales, donde la logística y los permisos resultan considerablemente más complejos que en un estadio convencional.
Del estadio al yacimiento arqueológico
El anuncio se produce en la estela del éxito de «Las mujeres ya no lloran», la gira que Shakira ha desarrollado durante los últimos meses por distintos países y que ha reunido a cientos de miles de espectadores, según cifras difundidas por su entorno profesional. Un concierto de estas características exige, además, la coordinación entre el Ministerio de Turismo y Antigüedades egipcio, responsable de la conservación del yacimiento, y las autoridades de seguridad del país, dado el valor arqueológico del entorno.
El interés por este tipo de escenarios patrimoniales no es exclusivo de Egipto. En los últimos años, gobiernos de distintos países han cedido monumentos históricos o entornos arqueológicos para conciertos de artistas internacionales, buscando un impacto mediático que combine turismo, cultura y proyección exterior. La fórmula no está exenta de debate entre especialistas en conservación, que han planteado la necesidad de limitar el impacto físico de los grandes montajes escénicos sobre estructuras milenarias.
Ni la promotora Venture Lifestyle ni el entorno de la cantante han detallado, de momento, aspectos como el aforo previsto, el precio de las entradas o el operativo de seguridad que se desplegará en torno al recinto. Tampoco se ha confirmado si la actuación formará parte de una gira más amplia por la región o si se plantea como una cita aislada, al margen del calendario habitual de conciertos de la artista.
El concierto del 28 de noviembre se perfila como uno de los eventos culturales de mayor repercusión internacional del cierre de 2026. En las próximas semanas se espera que la promotora y el entorno de la artista concreten fecha definitiva de venta de entradas, aforo y condiciones de acceso, los detalles que por ahora permanecen sin precisar.

