|
PortadaParlamentoDeportesOpinión
IBEX 35
Última hora
  1. Una nueva denuncia por agresión sexual señala al alcalde de Algeciras, que no dimite
  2. El vicealcalde de Alicante niega conocer el caso VPP: «Ni tengo constancia»
  3. Las lluvias de otoño arrastran ceniza y lodo del incendio de Burgohondo a los embalses

La Guardia Revolucionaria de Irán declara el estrecho de Ormuz «vasta área operativa» mientras la AIE alerta del rápido descenso de las reservas mundiales de petróleo

Teherán amplía su definición de zona de control más allá de las islas del Golfo Pérsico; un superpetrolero chino cruza el estrecho en plena escalada; delegados iraníes y omaníes se reúnen para coordinar tránsito seguro; Trump califica la respuesta de Irán de «inaceptable» y las negociaciones de Mascate se estancan

Por Redacción de El Hemiciclo· Bruselas / Mascate·
11 min de lectura
Comentarios

La crisis del estrecho de Ormuz ha entrado este miércoles en una nueva fase de escalada retórica y operativa. La Guardia Revolucionaria de Irán ha anunciado oficialmente la expansión de lo que Teherán considera su zona de control en el paso marítimo por el que transita una quinta parte del comercio mundial de petróleo y gas natural licuado. Mohammad Akbarzadeh, subdirector político de la Marina de la Guardia Revolucionaria, ha declarado que Ormuz ya no es un corredor reducido en torno a unas pocas islas del Golfo Pérsico, sino una «vasta área operativa» con un alcance que Irán no había reivindicado públicamente hasta ahora.

La Guardia Revolucionaria de Irán ha declarado el estrecho de Ormuz «vasta área operativa», extendiendo su definición de zona de control más allá de las islas del Golfo Pérsico, en un momento en que la Agencia Internacional de la Energía alerta del rápido descenso de las reservas mundiales de petróleo. El anuncio coincide con el paso de un superpetrolero chino por el estrecho en plena escalada de tensión, con negociaciones estancadas en Mascate entre delegaciones iraníes y omaníes para garantizar el tránsito seguro, y con la calificación del presidente estadounidense Donald Trump de «inaceptable» hacia la postura de Teherán.

Por qué importa: la yugular energética del mundo

El estrecho de Ormuz constituye el paso marítimo de mayor relevancia estratégica para el suministro energético global. Por él transita aproximadamente un quinto del petróleo que se consume en el mundo, según estimaciones de la AIE y la Administración de Información Energética de Estados Unidos, dos organismos que llevan décadas monitorizando los flujos por esa vía. Cualquier alteración en la navegación libre por ese corredor de poco más de 33 kilómetros en su punto más estrecho se transmite de forma inmediata a los precios del crudo en los mercados internacionales. La advertencia de la AIE sobre el descenso acelerado de reservas mundiales amplifica el impacto potencial de la declaración iraní: los márgenes de absorción de un eventual choque de oferta son menores que en episodios anteriores.

La maniobra iraní: ampliar la definición del control

La novedad de la declaración de la Guardia Revolucionaria reside precisamente en la extensión geográfica de lo que Teherán entiende como su espacio de operaciones. Al situar esa «vasta área operativa» más allá de las islas del Golfo Pérsico que Irán administra —Abu Musa y las islas Tunb, cuya soberanía disputa con los Emiratos Árabes Unidos desde su ocupación en 1971—, las fuerzas iraníes señalan una voluntad de proyección que desborda los límites reconocidos en el derecho internacional del mar. La Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, en vigor desde 1994, establece el derecho de paso en tránsito para todos los buques y aeronaves a través de los estrechos utilizados para la navegación internacional, sin posibilidad de suspensión por parte del Estado ribereño. La declaración iraní no invoca explícitamente ese marco ni propone una modificación formal, pero la caracterización operativa introduce una ambigüedad que los armadores y aseguradoras traducen de inmediato en prima de riesgo.

El superpetrolero chino y la geometría de los intereses

El cruce del estrecho por parte de un superpetrolero chino durante la escalada no es un hecho menor. China es el mayor importador de crudo iraní y uno de los principales receptores del petróleo que circula por Ormuz procedente del Golfo. Pekín ha mantenido históricamente una posición de equidistancia retórica en las crisis del Golfo mientras protege sus intereses de suministro con pragmatismo. El tránsito del buque en ese contexto puede leerse como una señal de que al menos uno de los actores con mayor exposición económica a la estabilidad del estrecho continúa operando con normalidad, aunque la AIE no ha modificado su alerta sobre el estado de las reservas en función de ese movimiento concreto.

Mascate como laboratorio diplomático

Las conversaciones entre delegados iraníes y omaníes en Mascate forman parte de un esquema de mediación con antecedentes. Omán ha ejercido durante décadas como canal discreto entre Irán y Occidente, incluidos los contactos previos al acuerdo nuclear de 2015. Su posición geográfica —comparte con Irán la soberanía sobre el estrecho de Ormuz— le otorga un interés directo en la estabilidad del paso marítimo y una credibilidad como interlocutor que ninguna otra capital árabe puede reproducir. El estancamiento que describe el material disponible en esas negociaciones sobre el tránsito seguro apunta a que las diferencias de fondo entre las partes no han encontrado aún una fórmula de convergencia.

Trump y el factor de la presión exterior

La calificación de Trump de la respuesta iraní como «inaceptable» se produce en un contexto de presión sostenida de Washington sobre Teherán. La política de «máxima presión» que la administración Trump aplicó en su primer mandato incluyó la retirada del Plan de Acción Integral Conjunto en 2018 y la reimposición de sanciones al sector energético iraní. Las negociaciones de Mascate quedan así enmarcadas entre dos vectores de fuerza opuestos: la mediación omaní que busca mantener abiertos los canales y la presión estadounidense que demanda concesiones previas. La experiencia de ciclos anteriores de tensión en el Golfo —los ataques a petroleros en 2019 atribuidos por Washington a Irán, o los incidentes con drones en años posteriores— muestra que la escalada retórica y los episodios de hostigamiento marítimo pueden coexistir durante periodos prolongados sin desembocar en un conflicto abierto, pero también que la línea entre la presión calculada y el incidente no controlado es tenue.

El estado de las reservas como multiplicador de riesgo

La alerta de la AIE sobre el descenso de reservas mundiales de petróleo añade una variable que en anteriores crisis del Golfo estaba menos presente. Durante la crisis del petróleo de 1973 o en los momentos de mayor tensión del programa nuclear iraní en la primera década del siglo XXI, los países consumidores disponían de colchones de almacenamiento más holgados. La coordinación de reservas estratégicas entre países miembros de la AIE —el organismo fue creado precisamente tras el embargo de 1973 para gestionar situaciones de emergencia de suministro— constituye el mecanismo de respuesta institucional disponible, pero su activación depende de una valoración política colectiva que todavía no se ha producido.

Lo que sigue: negociación, disuasión o escalada

El escenario inmediato combina tres dinámicas simultáneas cuya interacción determinará la evolución de la crisis: el estado real de las conversaciones en Mascate, cuyo estancamiento puede ser tanto una fase de negociación dura como un fracaso en formación; la respuesta de los actores navales presentes en el Golfo —la Quinta Flota de Estados Unidos tiene su sede en Baréin desde 1995—; y la capacidad de la AIE y de los países productores para compensar con reservas o producción adicional cualquier disrupción en el tránsito. Teherán ha utilizado en el pasado la amenaza sobre Ormuz como instrumento de negociación sin llegar al cierre efectivo, cuyas consecuencias económicas también afectarían a sus propias exportaciones. Si esa lógica se mantiene, la declaración de «área operativa» es un movimiento de tablero. Si no, el coste lo pagan los mercados antes que los gobiernos.

¿Qué te ha parecido esta pieza?

Siguiente en Internacional →Italia aprueba la reforma electoral de Meloni y se acerca a elecciones anticipadas
¿Tienes información para ampliar esta noticia? Escríbenos por el canal para informantes — protegemos a las fuentes.¿Error en este artículo? → Infórmanos

Comentarios

Comentas como Anónimo — seudónimo generado localmente, sin cuenta
0/1000

Cargando la conversación…

Los comentarios son anónimos. El Hemiciclo no registra IPs ni vincula comentarios a cuentas de usuario. Tu seudónimo y tus comentarios se guardan solo en este dispositivo. Conexión cifrada (HTTPS).

Sigue leyendo en El Hemiciclo