La crítica apuntó tanto al recorrido autorizado como al número de efectivos asignados para contener a los manifestantes frente a un evento sectorial que funcionaba, de hecho, como detonante de la concentración. Solo catorce agentes cubrían un dispositivo que acabó con nueve de ellos heridos, según el balance recogido de la jornada.
"Queda poco para elecciones, se está buscando que la calle se caliente", según una de las voces citadas en relación con los incidentes.
Los disturbios se producen en paralelo a la tramitación parlamentaria de los decretos de vivienda que el Gobierno intentó sacar adelante en el Congreso. Esa agenda legislativa ha marcado el pulso de las últimas sesiones: Junts anunció su rechazo al decreto de vivienda al considerar que el texto "solo han metido cuatro pinceladas" frente a un problema estructural.
La caída de los decretos en el Congreso reavivó el choque entre el Ejecutivo y la oposición sobre el fondo del problema habitacional. El Partido Popular acusó al Gobierno de pretender "arreglar en el tiempo de descuento ocho años de fracaso en vivienda", al tiempo que reclama la convocatoria de elecciones aunque duda de que Pedro Sánchez las adelante, según recoge la pieza sobre la exigencia de elecciones del PP.
Sánchez afrontó además críticas por su ausencia en el control parlamentario coincidiendo con la recepción al presidente francés Emmanuel Macron, el mismo día en que se debatían los decretos, episodio recogido en la cobertura de la última hora de los dos decretos de vivienda.
Las movilizaciones por el derecho a la vivienda no son nuevas en España: las acampadas y marchas se han sucedido en distintas ciudades en los últimos meses, con la ocupación simbólica de espacios públicos como forma de presión. La concentración en la Puerta del Sol de Madrid es uno de los focos que ha acompañado el debate sobre los decretos en las últimas semanas.
La derecha de autorizar manifestaciones corresponde a la Delegación del Gobierno, que puede modificar o prohibir el recorrido por razones de seguridad conforme a la Ley Orgánica de Seguridad Ciudadana. En Valencia, la coincidencia de la marcha con un congreso del sector inmobiliario situó el operativo policial en el centro de las críticas tras los enfrentamientos.
La tensión entre el dispositivo desplegado y el carácter del evento ante el que se autorizó la marcha queda como el dato más concreto de una jornada marcada por los incidentes, con nueve de los catorce agentes heridos.


