El segundo bloque de trabajo ha arrancado a las 12:40 hora local —10:40 hora de Madrid— en la misma sala Ibra del Al Bustan Palace, con la misma composición que esta mañana: siete delegados iraníes, cinco estadounidenses y tres mediadores omaníes. El formato de trabajo ha sido idéntico al primero —tres secuencias de presentación, negociación técnica y redacción conjunta—, pero la duración efectiva se ha extendido veinte minutos más allá de lo previsto. Según una fuente de la delegación omaní consultada por este periódico a la salida del palacio, la extensión se ha producido en la segunda secuencia porque la delegación iraní ha pedido una pausa de doce minutos para consultar por línea segura con Teherán antes de aceptar la redacción del párrafo cuarto. Esa consulta en directo —poco habitual en rondas de este tipo, donde los textos suelen estar pactados antes de sentarse— indica que la mención nuclear no estaba plenamente cerrada antes de la sesión. Dicho de otro modo: se ha negociado en tiempo real.
El comunicado ampliado tiene cinco folios frente a los tres del primer bloque y amplía los cinco compromisos operativos de la mañana con cuatro elementos nuevos. Primero: la mención a la hoja de ruta nuclear verificable, que establece tres fases con fechas. La fase uno, antes del 15 de mayo, contempla una inspección exploratoria del OIEA con acceso limitado a tres instalaciones declaradas —Natanz, Isfahan y Arak—, cuyos resultados no se publicarán sino que se entregarán en sobre cerrado a las dos delegaciones y al mediador omaní. La fase dos, entre el 1 de junio y el 15 de julio, contempla verificación técnica ampliada a seis instalaciones, con informe formal al director general del OIEA Rafael Grossi. La fase tres, prevista para septiembre, contempla una certificación formal con informe al Consejo de Seguridad de la ONU que sirva como base para la revisión del régimen de sanciones vigente. Es una arquitectura de tres escalones que calca deliberadamente la estructura del JCPOA original pero con plazos comprimidos: lo que en 2015 se pactó en dieciocho meses, aquí se pretende hacer en cinco.
El segundo elemento nuevo del comunicado es un mecanismo bilateral de consulta permanente entre las dos delegaciones que funcionará sin pasar por el ministerio omaní. A diferencia del canal privado previsto en el comunicado de esta mañana —que requería activación unilateral en tres horas—, este mecanismo es automático: se activa cada lunes y jueves a las 10:00 hora de Mascate con una videoconferencia de quince minutos de situación. La frecuencia puede incrementarse por petición de cualquiera de las dos partes. El tercer elemento es una extensión geográfica del compromiso de 'no interferencia activa' en el tráfico de tanqueros: ya no se limita al estrecho de Ormuz, sino que cubre también el golfo de Omán y la ruta marítima hasta el estrecho de Bab el-Mandeb, lo que supone de facto un corredor seguro de mil doscientas millas náuticas. Y el cuarto elemento es una invitación formal conjunta a la Unión Europea para que designe un observador permanente en el mecanismo de verificación, un gesto que Bruselas probablemente formalizará el martes en el Ecofin.
¿Qué significa, en lenguaje no diplomático, que aparezca la palabra 'nuclear' en este texto? Significa tres cosas. Primera: que Washington ha aceptado discutir el programa nuclear iraní dentro de un marco operativo y no como condición previa, que era la posición que mantenía desde octubre de 2024. Ese giro no es menor: implica que la Casa Blanca ha decidido que un avance verificable parcial vale más que una exigencia total sin calendario. Segunda: que Teherán ha aceptado que el retorno de los inspectores del OIEA no es una concesión de soberanía sino un mecanismo técnico con plazos definidos, que era la línea roja que el ala dura del Consejo Supremo venía vetando desde la ruptura del JCPOA en 2018. Y tercera: que ambas partes han decidido poner la verificación nuclear por escrito antes de resolver las sanciones, invirtiendo el orden que Irán había exigido durante tres años —primero levantar sanciones, luego abrir instalaciones—. Esa inversión de secuencia es el cambio operativo más relevante de la tarde y el que explica la pausa de doce minutos para la consulta con Teherán.
El impacto en los mercados ha sido inmediato y profundo. El Brent ha perforado los 82 dólares a las 14:18, apenas ocho minutos después de la distribución del comunicado, y ha terminado el tramo europeo de la tarde en 81,65 dólares por barril, lo que sitúa la caída acumulada semanal por encima del 8%. Es la mayor caída semanal del Brent desde la crisis bancaria de marzo de 2023 y la cuarta mayor del último lustro. Los futuros sobre el TTF holandés han cedido otro 2,1%, situándose en 80,90 euros por megavatio-hora —por debajo del umbral de activación del CEAGA de 85 euros, lo que técnicamente significa que el mecanismo aprobado esta mañana por el Consejo de Ministros no se activará automáticamente si la tendencia se mantiene—. La prima de riesgo española ha bajado a 66 puntos básicos, nuevo mínimo desde mayo de 2024, y el euro se ha apreciado un 0,3% frente al dólar hasta 1,0892. Los analistas de Goldman Sachs han emitido a las 15:40 una nota de revisión en la que rebajan su escenario base para el Brent del segundo trimestre de 91 a 84 dólares, citando 'el cambio verificable en la postura negociadora bilateral'.
En Bruselas, la reacción al comunicado ampliado ha sido más rápida que la de esta mañana. A las 14:45, la Alta Representante para Asuntos Exteriores ha emitido un comunicado de tres párrafos —firmado a título personal, sin consulta previa al Consejo— en el que 'acoge con profunda satisfacción la referencia a la verificación nuclear' y confirma que la UE 'está preparada para designar un observador permanente del Servicio Europeo de Acción Exterior antes del 2 de mayo'. La rapidez del comunicado y el tono personal sugieren que la invitación estaba pactada con antelación entre las delegaciones y Bruselas, un dato que refuerza la tesis de que el segundo bloque de Mascate no ha sido improvisado sino que se ha preparado sobre la base del éxito del primero. La portavoz de la Comisión ha añadido, en un briefing informal de diez minutos, que la presidencia belga incorporará la referencia al comunicado ampliado de Mascate al orden del día del Ecofin del martes y al Consejo Europeo informal del miércoles 22.
Desde Madrid, la lectura ha seguido un patrón dual. La vicepresidenta primera ha emitido a las 15:15 un comunicado breve de apoyo institucional con una frase que sobresale: 'España ofrece sus capacidades técnicas al mecanismo de verificación con efecto inmediato'. Esa frase confirma lo que este periódico adelantaba esta mañana: la incorporación de personal español —dos agentes de Inteligencia y un funcionario del Centro de Estudios Estratégicos— a la misión de observación. En paralelo, el portavoz del PP ha comparecido a las 15:30 en el Congreso con una declaración moderada que apoya 'el marco operativo de Mascate' pero pide 'transparencia parlamentaria sobre los compromisos asumidos por España', una fórmula que abre la puerta a preguntas de control en el pleno del lunes sin romper el consenso diplomático. Esa doble posición —apoyo exterior, control interior— es coherente con la estrategia del PP durante toda la semana y sugiere que Génova 13 no tiene intención de politizar Mascate a corto plazo.
La segunda ronda de Mascate, fijada para el 2 y 3 de mayo, queda ahora con una agenda mucho más definida que ayer. Los tres ejes previstos —hoja de ruta nuclear, sanciones parciales y retorno de inspectores— ya tienen cada uno un documento de referencia escrito. La negociación del 2 de mayo partirá, por tanto, de un texto base y no de una hoja en blanco, lo que en la mecánica diplomática multiplica las probabilidades de avance. El riesgo que señalan las fuentes omaníes consultadas por este periódico es el plazo de la fase uno del OIEA: si Teherán bloquea la inspección exploratoria antes del 15 de mayo, todo el calendario se derrumba. Y si la bloquea después de que la segunda ronda ya haya cerrado con un acuerdo político, la credibilidad del mecanismo bilateral se evapora. Por eso el comunicado incorpora —en letra pequeña, en el párrafo noveno— una cláusula de suspensión automática: si cualquiera de las dos partes incumple un hito del calendario, la otra puede activar una reunión bilateral de emergencia en 72 horas con mediación omaní obligatoria. Es la red de seguridad del acuerdo. Y es también su mayor debilidad, porque una red que depende de la voluntad de las partes para activarse no es exactamente una garantía.
El Hemiciclo mantiene enviada especial en Mascate durante todo el fin de semana. La delegación iraní tiene previsto abandonar el complejo del Al Bustan Palace mañana sábado a primera hora con vuelo directo a Teherán, pero dos fuentes diplomáticas no descartan una sesión técnica informal el sábado por la mañana entre los equipos de nivel inferior si la sesión de esta tarde deja cabos sueltos. La próxima actualización llegará esta noche con el análisis completo del comunicado ampliado párrafo a párrafo, la reacción formal del OIEA —que se espera entre las 18:00 y las 19:00 hora de Madrid— y la primera lectura de la sesión bursátil de cierre en Asia. Si la situación sobre el terreno lo requiere, abriremos un seguimiento en tiempo real del Brent durante la sesión nocturna en la plaza de Singapur.


