El anuncio lo hizo el ministro de Economía, Dario Durigan, en un acto en São Paulo junto al mandatario, según reportó la agencia AFP. La medida se suma a los señalamientos que Lula da Silva viene haciendo contra el sector, al que ha llegado a calificar públicamente como una "enfermedad" para la sociedad brasileña.
"A partir de hoy, no se puede colocar más dinero en los sitios de apuestas en el país", afirmó Dario Durigan, ministro de Economía de Brasil.
El trasfondo económico de la decisión tiene cifras concretas. Un estudio conjunto elaborado por estados brasileños calculó que durante 2025 las apuestas en línea absorbieron cerca de US$13.000 millones de las rentas de los hogares. A esto se suma que, de acuerdo con datos publicados en agosto por la Confederación Nacional del Comercio, ocho de cada diez familias brasileñas afrontan algún tipo de deuda.
Fue el propio Ejecutivo de Lula da Silva el que estableció en 2023 el marco regulatorio que permitió la expansión legal de las casas de apuestas en el país. Desde entonces, el negocio ganó una presencia creciente en la publicidad y, sobre todo, en el fútbol profesional, hasta convertirse en uno de los pilares financieros de buena parte de los clubes brasileños.
Trece de veinte clubes patrocinados por bets
El impacto en el balompié es directo. De los veinte equipos que compiten en la primera división de Brasil, trece tienen a una casa de apuestas como patrocinador principal de su camiseta, según AFP. Clubes como el Flamengo, vigente campeón, han expresado su rechazo a la prohibición y sostienen que estos ingresos representan una porción relevante de sus finanzas. Figuras como Neymar y Vinícius Júnior también han sido rostro publicitario de estas plataformas en los últimos años.
La asociación que agrupa a los operadores de apuestas con licencia en Brasil cuestionó igualmente la medida y advirtió que restringir las plataformas autorizadas podría empujar a los usuarios hacia sitios ilegales, sin las garantías del mercado regulado.
La prohibición llega en la recta final de una campaña presidencial marcada por la tensión. Lula da Silva busca un nuevo mandato frente al senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, en los comicios del 4 de octubre. El Partido de los Trabajadores, además, denunció en días recientes una posible injerencia extranjera después de que la red social Meta restringiera una cuenta vinculada al propio mandatario brasileño.
El vínculo entre el fútbol regional y las bets también toca a otros episodios de la agenda deportiva del continente, como el caótico debut de Diego Forlán como técnico interino de Uruguay en la derrota 3-1 ante Japón, o el clásico entre Millonarios y Nacional en el Atanasio, competiciones sostenidas en buena parte por patrocinios del mismo sector.
Con la disposición ya en vigor, el futuro de las apuestas deportivas en línea en Brasil queda en manos del Congreso, que deberá decidir si convierte la prohibición en una norma permanente.

