De las doce personas afectadas, seis son adultos y seis menores de edad, según detalló la Policía de Tallahassee en un comunicado. Nueve se encuentran en condición estable y las tres restantes permanecen en estado grave. Las autoridades no han precisado la identidad de los heridos ni su vínculación con las universidades implicadas en el encuentro.
«La información preliminar indica que al menos 12 personas han resultado heridas durante el incidente, 11 de ellas por disparos. De las 12, seis son adultos y seis son menores de edad. Hasta el momento, al menos tres de las víctimas del tiroteo han sufrido heridas graves, mientras que otras nueve se encuentran en condición estable», indicó la Policía local en su comunicado.
Los primeros informes de las autoridades apuntan a que los disparos se produjeron tras un enfrentamiento físico previo, una vez concluido el partido. La Policía de Tallahassee mantiene abierta la investigación para esclarecer el origen de la disputa y determinar cuántas personas participaron en el tiroteo.
El patrón descrito —una pelea que escala hasta el uso de armas de fuego en un entorno de aglomeración deportiva— se repite en Estados Unidos, donde los grandes eventos universitarios de fútbol americano congregan a decenas de miles de aficionados en los campus y sus alrededores. Las autoridades no han ofrecido todavía un balance definitivo de la investigación ni han confirmado si existen detenidos.
El suceso coincide con un fin de semana de intensa actividad deportiva en Estados Unidos, donde esta semana también ha arrancado la temporada de la NBA, con los Spurs de Wembanyama como favoritos y LeBron James en los Sixers.
La Policía de Tallahassee ha pedido a los testigos que aporten cualquier información relevante mientras continúa recabando datos. Las autoridades no han precisado si se baraja un móvil concreto más allá del enfrentamiento físico que, según los primeros indicios, precedió a los disparos.
