El trámite se realiza íntegramente a través del portal de Beneficiarios, donde el solicitante debe identificarse mediante Cl@ve, certificado digital o DNIe. Quienes aún no hayan cumplido los 18 años en el momento de pedir el bono pueden hacerlo a través de un representante legal, que deberá aportar un documento de representación firmado; el libro de familia no es válido para esta gestión.
Además de la fecha de nacimiento, el acceso a los 400 euros exige cumplir otros requisitos: tener nacionalidad española, residencia legal, condición de solicitante de asilo, desplazado temporal o extranjero extutelado en España. Superado el filtro de identificación, el formulario pide completar los datos personales y elegir entre dos modalidades de uso del dinero.
La primera, denominada Descubre Cultura, engloba artes en vivo y visuales, soporte físico y consumo digital. La segunda, Crea Cultura, permite destinar el importe a instrumentos musicales, cursos o material artístico, pensada para quienes quieren practicar una disciplina en lugar de solo consumirla.
Tras firmar y presentar la solicitud, conviene conservar el justificante de presentación como acreditación del trámite. Si el bono resulta concedido, el beneficiario recibe una tarjeta prepago en formato digital, disponible de inmediato en el móvil, y también una versión física que llega por correo al domicilio.
El uso de la tarjeta no termina con la compra: cada gasto debe justificarse con el comprobante correspondiente, ya sea ticket físico o factura digital. El proceso se realiza dentro de la propia aplicación, entrando en el apartado 'Mis solicitudes' y después en 'Ver detalle', donde figura el listado de transacciones. Desde ahí, el usuario pulsa sobre 'Mis transacciones', localiza la operación concreta y adjunta el archivo o la fotografía del comprobante. Una vez subido, el estado de la compra pasa a revisión, un proceso que puede tardar entre 24 y 48 horas en confirmarse.
El Bono Cultural Joven se enmarca en una política de fomento del consumo cultural entre quienes alcanzan la mayoría de edad, en un sector español que combina el formato físico con el digital, como ilustra la reciente reedición de un clásico del pop en la que «El sonido de ese álbum es completamente falso», o el regreso a las salas de adaptaciones que conviven con la oferta en plataformas, como el catálogo de Jane Austen en streaming.
Las dos modalidades reproducen el diseño con el que el bono echó a andar en 2022, cuando el Ministerio de Cultura lo lanzó como ayuda de 400 euros a los jóvenes que cumplían 18 años, repartidos entonces en subcuentas para productos físicos, artes en vivo y patrimonio, y consumo digital. La convocatoria actual mantiene el importe y simplifica las categorías en los dos grandes bloques de descubrir y crear cultura.
Quienes cumplan los requisitos y aún no hayan iniciado el trámite disponen de los días que restan hasta el 31 de octubre, fecha límite que marca el cierre del acceso digital a las 23.59 horas.
