Las excavaciones, dirigidas por Angeliki Kotaridi, directora honoraria del Departamento de Antigüedades del Ministerio de Cultura de Grecia, han sacado a la luz un conjunto arquitectónico de notables dimensiones cuyas características —columnas, mosaicos en los suelos y plataformas elevadas para divanes en las salas de banquetes— recuerdan a las del antiguo palacio real de Egas, en la actual Vergina, residencia del rey Filipo II y de su hijo Alejandro.
Entre los objetos recuperados figuran monedas, fragmentos de cerámica y cuatro estiletes, los instrumentos que en la Antigüedad se empleaban para escribir sobre tablillas de cera. Estos hallazgos, según el equipo investigador, ofrecen indicios sobre cómo se educaba a los jóvenes de la nobleza macedonia en aquel periodo.
La hipótesis de que el yacimiento corresponda a la escuela de Aristóteles se sustenta en fuentes históricas antiguas. El historiador griego Plutarco, que vivió entre los siglos I y II después de Cristo, relató en su obra «Vida de Alejandro» que el joven macedonio estudió en Mieza bajo la tutela de Aristóteles, y que fue el propio Filipo II quien ordenó levantar el recinto para que su hijo y otros vástagos de la aristocracia local recibieran allí su educación.
Kotaridi ha explicado que ese testimonio de Plutarco es la base sobre la que se apoya la identificación del complejo, sin que por el momento exista una confirmación definitiva sobre cuál de los espacios excavados sirvió exactamente como aula durante la estancia de Aristóteles y Alejandro.
La hipótesis ha encontrado respaldo fuera del equipo de excavación.
«Todas las pruebas apuntan a que esta es la escuela que Filipo proporcionó para que Aristóteles pudiera educar al joven Alejandro y a sus compañeros», ha señalado Gene Reams, director del Programa de Estudios del Mediterráneo Antiguo de la Universidad de Nebraska en Omaha.
Un gimnasio para la élite macedonia
En la Grecia clásica, instituciones de este tipo se conocían como gimnasios, espacios que combinaban la instrucción intelectual con la preparación física de los jóvenes destinados a ocupar puestos de mando. El complejo de Mieza reproduce ese modelo con una galería cubierta, una palestra y un estadio junto a las aulas y las salas de reunión.
El paso de los siglos no ha respetado el conjunto. Los romanos desmantelaron buena parte de sus estructuras tras la segunda batalla de Pidna, en el año 148 antes de Cristo, cuando Macedonia quedó incorporada como provincia al Imperio romano, y un incendio posterior arrasó otra parte de las edificaciones. Pese a ello, los arqueólogos han documentado muros con enlucidos de calidad, pavimentos antiguos, mosaicos, restos de un friso de estilo jónico, una columna y un capitel del mismo orden arquitectónico. El Ministerio de Cultura griego ha señalado que tanto la arquitectura como la decoración guardan semejanzas con las del palacio real de Aigai, referencia para situar el nivel de vida de la corte macedonia.
Las campañas de excavación no se han cerrado. El comunicado oficial del organismo griego ha precisado que la investigación «debe continuar y continuará», con el objetivo de determinar la función exacta de cada espacio y precisar en qué parte del recinto pudo desarrollarse la enseñanza que Aristóteles impartió al futuro conquistador.

