La cifra neta de negocio creció un 5,4% en los nueve meses, hasta los 15.374 millones de euros, mientras que el resultado bruto de explotación (ebitda) se situó en 4.380 millones, un 3,9% más. El avance se produce en un periodo de encarecimiento sostenido de la energía en los mercados mayoristas europeos.
El negocio de redes de distribución de gas fue uno de los principales soportes del resultado, con una aportación de 2.354 millones de euros al ebitda del grupo, frente a los 2.087 millones del mismo periodo de 2025. Parte de esa mejora, 126 millones de euros, procede de ajustes retroactivos derivados de cambios en la regulación del sector, un mecanismo habitual en actividades reguladas como la distribución de gas, donde los ingresos se fijan por normativa y se revisan periódicamente.
La deuda neta se mantuvo prácticamente estable entre diciembre y septiembre, en 12.307 millones de euros. Medida en relación con el ebitda, el apalancamiento se situó en 2,2 veces, una décima menos que un año antes, lo que refleja una mejora moderada de la solvencia financiera del grupo en un contexto de tipos de interés todavía elevados respecto a la década anterior.
Naturgy revisó su objetivo de beneficio para 2026 hasta los 2.200 millones de euros, frente a los 2.100 millones que manejaba en su anterior actualización de julio. La compañía sitúa el ebitda anual en 5.600 millones de euros y la deuda neta en 13.000 millones al cierre del ejercicio. De cumplirse, el beneficio supondría un récord para la energética, superando los máximos previos del grupo.
El ajuste al alza de las previsiones responde en buena medida a la evolución de los precios mayoristas de la energía en Europa. La compañía estima que el precio del gas europeo se mantendrá por encima de los 90 euros por megavatio-hora en los próximos meses, un umbral que ya se ha superado esta semana, cuando la cotización llegó a sobrepasar los 100 euros. Para la electricidad en el mercado ibérico, la previsión apunta a un precio superior a los 155 euros por megavatio-hora.
Estas cifras se enmarcan en un contexto energético europeo marcado por la volatilidad de los suministros desde la invasión rusa de Ucrania en 2022, que obligó a la Unión Europea a diversificar sus fuentes de gas natural licuado y redujo la dependencia histórica del gas ruso por gasoducto. España, con una menor dependencia directa de Rusia que otros socios europeos gracias a sus terminales de regasificación, ha visto no obstante cómo los precios mayoristas siguen la tendencia alcista del mercado continental.
Naturgy, participada por el fondo australiano IFM, Criteria Caixa y los fondos CVC y GIP, ha anunciado que presentará en el próximo ejercicio su nuevo plan estratégico con horizonte hasta 2030, en el que concretará sus objetivos de inversión en redes, generación renovable y retribución al accionista. El grupo cerró 2024 con un beneficio neto de 1.901 millones de euros, cifra que las nuevas previsiones de 2026 superarían holgadamente.