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Google cuadruplica el pago base por fallos de Chrome y agota los cuatro bonos de hackeo completo

La compañía busca «recompensar más tipos de investigación de seguridad profunda» y ya entregó el 16 de octubre los cuatro bonos de cadena completa, de hasta 250.000 dólares.

Por Redacción de El Hemiciclo·
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Google elevó el 13 de octubre el pago base por vulnerabilidades de Chrome a 2.000 dólares, cuatro veces la cuantía anterior que ofrece a investigadores externos a través de su programa de recompensas Bug Hunters. Los fallos más graves, como una escritura de memoria controlada demostrada desde una web, alcanzan ahora los 20.000 dólares. La compañía justificó el giro en que quiere «recompensar más tipos de investigación de seguridad profunda», según la nota publicada en su blog oficial.

El anuncio llega seis meses después de que la propia empresa recortara cuantías en Android y Chrome, el 30 de abril, y retirase los bonos especiales por ejecución de código en el proceso de renderizado del navegador. El argumento de entonces apuntaba directamente a la inteligencia artificial: según Google, «hoy, la IA ha convertido la demostración de estas técnicas en algo casi rutinario», lo que a su juicio devaluaba el mérito de ciertos hallazgos antes considerados excepcionales.

Las nuevas reglas distinguen varios tipos de error según dónde aparezcan. Un fallo de corrupción de memoria —cuando un programa lee o escribe en una zona que no le corresponde, la vía más habitual para que un atacante tome el control de un equipo— tiene ahora un pago base de 2.000 dólares. En los procesos del navegador, de red y de la tarjeta gráfica, las lecturas indebidas y los cierres forzados parten de 4.000 dólares, mientras que una escritura controlada demostrada desde una página web puede llegar a los 20.000.

El proceso de renderizado, que dibuja cada página y corre aislado del resto del sistema operativo, tiene su propia escala: las escrituras y los fallos de tipo «use-after-free» —cuando el programa reutiliza memoria que ya había liberado— se pagan hasta con 8.000 dólares. Los problemas detectados en el entorno aislado de V8, el motor de JavaScript que interpreta el código de cada página en Chrome, reciben una tarifa fija de 5.000 dólares.

La segunda novedad del paquete afecta a los errores que no son de memoria. Google pagará 2.000 dólares fijos por cada fallo de gravedad media, siempre que el informe incluya un arreglo o lleve directamente a él. Las fugas del «sandbox» —el entorno aislado que encierra cada pestaña para que un fallo no se propague al resto del ordenador— que no dependan de un error de memoria pueden alcanzar los 20.000 dólares.

La compañía recupera además un bono de 2.000 dólares para quien aporte nuevos «fuzzers», programas que bombardean el navegador con datos aleatorios hasta provocar un fallo. Según las reglas oficiales, ese bono se suma al valor de cada vulnerabilidad de memoria que el fuzzer llegue a detectar. Google ha anunciado también premios de fin de año en categorías como «más hallazgos» o «mejor informe», y ha precisado que los informes pendientes enviados después del 30 de abril se abonarán ya con las cuantías nuevas.

Los cuatro bonos de cadena completa, agotados

El giro de octubre corrige solo parcialmente el recorte de la primavera. En Chrome, el bono por demostrar una cadena de ataque completa —desde el acceso inicial hasta el control total del sistema— era de 250.000 dólares si funcionaba desde una web y de 200.000 si exigía activar MojoJS. Las reglas de abril limitaron esos bonos a un máximo de cuatro, y la página oficial del programa confirma que, el 16 de octubre, Google ya los había entregado todos.

En Android, el techo del programa siguió en 1,5 millones de dólares para un ataque completo sin interacción del usuario contra el chip de seguridad Titan M2 del Pixel. La empresa defendió el 30 de abril que, pese a los recortes puntuales en pagos individuales, el total desembolsado en el conjunto de 2026 seguiría creciendo, aunque admitió que los ajustes «pueden reducir el pago por un solo informe de fallo».

Los cambios llegan después del año en que Google más dinero pagó a los cazadores de vulnerabilidades. El balance de 2025, firmado por Dirk Göhmann y Tony Mendez el 31 de marzo y publicado para celebrar los 15 años del programa, habla de «un máximo histórico», con una subida superior al 40% respecto a 2024.

La serie histórica que acompaña al informe muestra la progresión: Google pagó 6,5 millones de dólares a 461 investigadores en 2019, 11,8 millones a 660 en 2024 y 17,1 millones a 747 en 2025. El premio individual más alto del año fue de 250.000 dólares, y desde que el programa arrancó en 2010 acumula 81,6 millones repartidos entre investigadores externos.

«Recompensar más tipos de investigación de seguridad profunda», es el objetivo que Google atribuye a los cambios, según la nota publicada en el blog de Bug Hunters el 13 de octubre de 2026.

La inteligencia artificial detrás del giro

Detrás del aumento de pagos está, según la propia compañía, el papel creciente de la inteligencia artificial en la caza de vulnerabilidades. Google ya emplea herramientas internas como Big Sleep, CodeMender u OSS-Fuzz, combinadas con equipos humanos como Project Zero, su unidad dedicada a la investigación de seguridad ofensiva. El fenómeno no se limita a Google: casos como PHP2Shell —dos fallos críticos en PHP destapados con ayuda de inteligencia artificial— han sacado a la luz vulnerabilidades que llevaban escondidas más de una década en software ampliamente utilizado.

El pulso entre defensores y atacantes se libra también fuera de los programas de recompensas. Microsoft relató cómo los hackers de Corea del Norte usan la IA para fabricar cebos en PDF, y un fallo ya explotado por atacantes llevó a la compañía a recomendar abandonar la versión Windows 11 24H2. Ese mismo interés creciente por capacidades técnicas avanzadas se aprecia en episodios como la adjudicación por parte de la Guardia Civil de un sistema de 2,5 millones de euros para acceder a móviles a distancia.

Google mantiene además su centro de ciberseguridad GSEC Málaga, situado en el Paseo de la Farola desde finales de 2023 y uno de sus tres centros europeos junto a Múnich y Dublín, cuyo origen se remonta a VirusTotal, la herramienta que Bernardo Quintero fundó en la ciudad en 2004 y que Google adquirió en 2012. Ese centro organiza el taller init.g(malaga), que según una entrada publicada por la compañía el 29 de octubre reunió en su edición de 2025 a más de 95 estudiantes de toda España. Google resume así el propósito del programa: «cada nuevo defensor hace más fuerte el ecosistema».

Google no ha precisado cuánto lleva pagado en lo que va de 2026 ni cuántos informes ha evaluado ya con las reglas de abril, por lo que no es posible comprobar todavía si el total anual seguirá la tendencia al alza de los últimos ejercicios. Tampoco ha fijado la cuantía de los premios de fin de año ni ha anunciado una fecha para nuevos bonos por cadena de ataque completa, cuyo cupo de cuatro unidades quedó agotado el 16 de octubre.

Fuentes

  1. OKDiariookdiario.com

Material del que parte esta pieza. El texto es propio; los enlaces llevan al original.

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