El aplazamiento obliga a Pérez Llorca a comparecer sin el respaldo formal de Génova en el debate de política general de la Comunidad Valenciana, que arranca precisamente ese mismo 28 de septiembre. Tampoco tendrá resuelta su situación cuando, el 9 de octubre, participe en los actos institucionales del Día de la Comunidad Valenciana, fecha que el PP valenciano había marcado en su calendario como el arranque de la precampaña, en la confianza de que para entonces su candidatura ya estuviera cerrada.
La sucesión de retrasos contrasta con el ritmo que la dirección nacional ha mantenido durante el verano para perfilar a sus aspirantes en otras autonomías, lo que en el entorno del PP valenciano se interpreta como una señal de que Génova todavía no ha tomado una decisión definitiva sobre el liderazgo de la formación de cara a los comicios de mayo de 2027.
El pasado viernes, durante la cena de inicio de curso político del PP valenciano celebrada en El Puig, la portavoz del grupo popular en el Congreso, Ester Muñoz, acudió en representación de Génova por invitación del partido autonómico. En su intervención dedicó una parte del discurso a reivindicar la importancia de todos los cargos del partido con independencia de la responsabilidad que finalmente se les asigne, y se puso a sí misma como ejemplo. Aquellas palabras, que no generaron gran repercusión en el momento, se comentan ahora en los círculos políticos valencianos como un indicio de que la situación de Pérez Llorca no está cerrada.
Tampoco el propio Alberto Núñez Feijóo, durante un acto del PP de la provincia de Valencia celebrado en Sueca, ni el secretario general del partido, Miguel Tellado, en un desayuno informativo en el que presentó públicamente al presidente valenciano, confirmaron su continuidad al frente de la candidatura autonómica. La ausencia de un respaldo explícito de la cúpula nacional en dos actos consecutivos ha alimentado las dudas sobre el desenlace final.
Pérez Llorca, presidente desde diciembre
Pérez Llorca llegó a la presidencia de la Generalitat el 2 de diciembre pasado, con el respaldo de Vox, tras la renuncia de Carlos Mazón. Desde entonces ha impulsado la elaboración y aprobación de nuevos presupuestos autonómicos y ha profundizado en la política de rebajas fiscales, aunque también ha tenido que gestionar una huelga en el sector educativo que terminó derivando en una amplia reforma de la política de infraestructuras escolares.
Mientras la incógnita sobre la Generalitat persiste, Génova sí ha resuelto ya la designación de los candidatos a las alcaldías de las tres capitales de provincia valencianas: María José Catalá repetirá en Valencia, Begoña Carrasco en Castellón y Luis Barcala en Alicante. Se da además por segura la continuidad de Pablo Ruz en Elche, la tercera ciudad de la autonomía por población, un contraste que subraya la rapidez con que se han cerrado los nombramientos municipales frente a la parálisis en torno al candidato autonómico.
El retraso se produce en una comunidad que ha concentrado tensiones recurrentes entre el Gobierno central y los ejecutivos del PP, como reflejan episodios en los que el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, acusó a Sánchez de «indolencia arrogante» en la gestión de la crisis de Ceuta.
El calendario oficial del PP valenciano seguía previendo, hasta la confirmación de este nuevo retraso, que la precampaña arrancara formalmente con los actos del 9 de octubre y con Pérez Llorca ya investido como cabeza de cartel para mayo de 2027.

