El viernes la Cámara Baja tumbó los dos reales decretos leyes que el Ejecutivo había impulsado en materia de vivienda, un revés que privó al Gobierno de instrumentos que consideraba centrales para abordar el acceso al alquiler en un contexto de precios al alza en las grandes ciudades. Un decreto ley aprobado por el Consejo de Ministros entra en vigor de inmediato, pero decae si el Congreso no lo convalida en el plazo de treinta días, como ocurrió esta semana con ambas normas.
El rechazo coincidió con un fin de semana de protestas. El sábado, el Sindicato de Inquilinas convocó manifestaciones multitudinarias en varias capitales para denunciar la caída de los decretos y reclamar soluciones a la crisis habitacional. Las marchas no se agotaron ese día: este domingo nuevas movilizaciones recorrieron ciudades como Bilbao, Murcia, Salamanca, Oviedo y Cuenca, con la mira puesta en la convocatoria de una huelga general como siguiente paso de presión.
La protesta ha tenido también una expresión permanente en Madrid, donde una acampada se mantiene instalada en la Puerta del Sol en demanda de soluciones habitacionales. Las tiendas de campaña en el centro de la capital se han convertido en uno de los símbolos de una movilización que ha ganado intensidad desde el bloqueo parlamentario de las normas.
El desgaste de la crisis de vivienda se suma a otros frentes abiertos del Ejecutivo. En paralelo a las protestas, el Gobierno gestiona la llegada de migrantes, con episodios como el desalojo policial de más de 3.500 personas de la playa del Trampolín en Ceuta o su decisión de no corregir en la futura Ley de Extranjería el vacío legal de las devoluciones por mar.
El Frente Amplio de Sumar
En este escenario de presión social y parlamentaria, los partidos que conforman Sumar han acelerado su propia articulación electoral. El acuerdo alcanzado este domingo fija el 17 de octubre como fecha de lanzamiento oficial del Frente Amplio, la coalición con la que las formaciones del espacio aspiran a concurrir unidas a las generales, en un intento de consolidar una candidatura conjunta frente a la fragmentación que ha caracterizado a ese sector en citas anteriores. El propio Sumar nació en 2023 como plataforma de confluencia impulsada por Yolanda Díaz para agrupar a la izquierda a la izquierda del PSOE.
El anuncio llega dos días después del rechazo a los decretos y en plena ebullición de las protestas callejeras, lo que sitúa a Sumar en primer plano justo cuando se ha intensificado la deliberación sobre un posible adelanto electoral dentro del Gobierno de coalición.
La incertidumbre sobre el calendario no se circunscribe al Ejecutivo. En el Fórum La Toja, los expresidentes Mariano Rajoy y Felipe González coincidieron en reclamar la convocatoria de elecciones ante la dificultad de gobernar en el actual contexto parlamentario, como recogieron sus declaraciones en «No se puede gobernar».
Sánchez no ha hecho pública ninguna decisión sobre el adelanto. Sus contactos con el entorno socialista y con el Ejecutivo se prolongan mientras las calles siguen siendo escenario de protestas y mientras el Sindicato de Inquilinas mantiene abierta la amenaza de una huelga general si no se articulan nuevas medidas legislativas para la vivienda.

