La familia se había desplazado hasta Shoreham para pasar la jornada del martes. Según la reconstrucción de los hechos que manejan las autoridades, sus cuatro integrantes accedieron al agua hacia las 14.00 horas locales, en las inmediaciones del Fuerte Shoreham. Apenas cuarenta minutos después, a las 14.40, los servicios de emergencia recibieron el primer aviso de que cuatro personas se encontraban en apuros en el mar.
"En ese momento creemos que los cuatro entraron al agua desde tierra para nadar y, lamentablemente, tuvieron dificultades", explicó el jefe de la policía local, James Collis, en una comparecencia pública el propio martes. El operativo de rescate desplegado esa tarde logró sacar del agua a los cuatro, pero tres de ellos fallecieron en la propia arena pese a las maniobras de reanimación de los equipos sanitarios.
Los tres fallecidos en la playa fueron identificados como Hassan el Khawas, padre de 55 años; Zeina Alayn, madre de 37; y la hija mayor, Sara el Khawas, de 14. La menor superviviente, de seis años, fue trasladada de urgencia a un hospital de la región, donde permaneció ingresada durante los tres días siguientes. Su muerte este viernes, confirmada por las autoridades, cierra un episodio que ha tenido eco en todo el Reino Unido.
"Esta desgarradora noticia es la que todos temíamos tras los trágicos sucesos del martes. El impacto de esta tragedia se ha sentido en todo el país, y sé que la comunidad de Shoreham, los servicios de emergencia y todos los implicados seguirán viéndose afectados durante mucho tiempo", declaró Collis en un comunicado oficial emitido tras conocerse el fallecimiento de la niña.
Las autoridades policiales de Sussex mantienen como hipótesis principal la de un accidente aislado, tras revisar las imágenes captadas por las cámaras de seguridad del entorno y recabar los testimonios de varios testigos presentes en la playa. Por el momento descartan la intervención de terceras personas, aunque subrayan que se trata de una valoración preliminar sujeta a la investigación judicial que ha de abrirse.
Del expediente policial al juez de instrucción
Como establece el procedimiento habitual en Inglaterra y Gales ante muertes súbitas o violentas, las instituciones locales han indicado que se elaborará un expediente para remitirlo al coroner, la figura judicial encargada de investigar formalmente las causas de fallecimientos violentos, súbitos o de origen desconocido. Esta institución, cuyos orígenes se remontan a la Edad Media, tiene competencia para ordenar autopsias y convocar vistas públicas.
Esa investigación puede derivar en una inquest, un procedimiento que no busca depurar responsabilidades penales sino esclarecer quién falleció y cómo, cuándo y dónde ocurrió. Deberá determinar con precisión la secuencia de los hechos, las condiciones del mar en el momento del baño y si hubo deficiencias en la señalización o la vigilancia de la zona. Estos procesos no tienen un plazo cerrado de resolución y pueden prolongarse meses.
Shoreham-by-Sea es una localidad costera del condado de West Sussex, en el sur de Inglaterra, con una franja de playa frecuentada en verano por familias londinenses. El tramo cercano al Fuerte Shoreham, una antigua fortificación militar, es conocido por la presencia de corrientes que dificultan el retorno a la orilla incluso a nadadores experimentados.
Los ahogamientos figuran entre las principales causas de muerte accidental en aguas costeras británicas durante los meses estivales. Las organizaciones de salvamento marítimo del Reino Unido insisten cada verano en la necesidad de bañarse únicamente en zonas vigiladas y señalizadas con banderas de seguridad, y advierten de que las corrientes de resaca pueden arrastrar a bañistas mar adentro en cuestión de segundos.
El episodio guarda paralelismo con otros sucesos registrados en las costas del Reino Unido en veranos recientes, en los que grupos familiares han sufrido percances graves al adentrarse en el mar sin ser conscientes del riesgo de determinadas corrientes, especialmente en zonas no habilitadas oficialmente para el baño. Cada temporada, los servicios de rescate y los ayuntamientos costeros reiteran campañas de prevención dirigidas específicamente a visitantes ocasionales.
Vecinos y autoridades de Shoreham han trasladado sus condolencias públicas en los días posteriores al suceso. El caso permanece ahora a la espera de que se abra formalmente la investigación ante el juez de instrucción competente, un trámite que buscará esclarecer de manera definitiva si el fallecimiento de los cuatro miembros de la familia respondió exclusivamente a un accidente o si existieron factores adicionales que las pesquisas iniciales no hayan podido determinar.


