El hallazgo se produjo el 6 de junio de 2026, cuando la misión retiraba escombros acumulados en la puerta, y se hizo público a finales de ese mismo mes. El inspector de Antigüedades de Nínive, Ruwaid Muwaffaq al-Laila, fue quien reportó el descubrimiento a las autoridades iraquíes.
La estela representa a Asurbanipal, que reinó entre el 668 y el 627 a. C. y bajo cuyo mandato el imperio asirio alcanzó su máxima extensión territorial, con capital en Nínive. El relieve conmemora las obras de construcción emprendidas por el monarca en la ciudad, una práctica habitual en la epigrafía real asiria para dejar constancia pública y perdurable de decretos, campañas militares y proyectos urbanísticos.
En el reverso de la pieza hay grabada una inscripción cuneiforme cuyo contenido completo el Consejo Estatal de Antigüedades y Patrimonio de Irak no ha difundido todavía. El organismo ha señalado que el texto podría documentar victorias militares, obras de construcción, dedicatorias religiosas o actos de autoridad del monarca, lo que convertiría la estela en una fuente directa para reconstruir la vida política y religiosa de la antigua Nínive.
Este tipo de estelas era frecuente en los yacimientos del imperio asirio, donde los monarcas ordenaban tallar en piedra sus logros para que el registro trascendiera su propio reinado. Nínive, situada junto al río Tigris en lo que hoy es la provincia iraquí homónima, fue durante el siglo VII a. C. una de las mayores urbes del mundo antiguo, antes de su destrucción en el año 612 a. C. a manos de una coalición de medos y babilonios.
Bab Shamash, la puerta del dios solar
La estela apareció en Bab Shamash, la puerta del Sol, una de las 17 entradas principales que formaban el sistema defensivo de las murallas de Nínive. Dedicada al dios Shamash, divinidad solar y de la justicia en la religión asiria, la puerta se ubicaba en el flanco este de la ciudad y controlaba el acceso al camino que conducía hacia Arbela, la actual Erbil, capital de la región del Kurdistán iraquí.
Los trabajos de restauración de Bab Shamash, en los que participa la misión conjunta iraquí-estadounidense, continúan en curso. El organismo iraquí destacó que la pieza conserva inscripciones asirias visibles y representa un documento histórico que arroja luz sobre la antigua Nínive, según la misma fuente.
Una vez concluida la documentación arqueológica de la estela, el Consejo Estatal de Antigüedades y Patrimonio de Irak prevé exhibirla en su lugar original de hallazgo o trasladarla a un museo de Mosul, la ciudad más próxima al yacimiento.
