La Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), centro en el que Tacoronte cursaba un programa de intercambio, fue la institución que confirmó su identidad a través de un comunicado en el que expresó su «profunda indignación» por lo ocurrido y lamentó la muerte de la joven.
La hipótesis principal que maneja la Fiscalía apunta a que el crimen se produjo en el contexto de un robo frustrado. Según esta línea de investigación, el atacante no tenía ninguna relación previa con la víctima, que intentó escapar de él refugiándose en el interior del edificio cultural sin conseguirlo. El agresor, un hombre de mediana edad, vestía una camiseta blanca y portaba una mochila negra.
La universidad ha reclamado a las autoridades mexicanas «una investigación inmediata, exhaustiva y con estricta perspectiva de género para garantizar justicia y evitar la impunidad». El centro académico ha pedido además que el caso se aborde y se informe de él con «responsabilidad y sensibilidad».
Un testigo directo, un joven mexicano que grabó la escena y difundió las imágenes en redes sociales, presenció cómo el agresor perseguía a Tacoronte por la calle y la apuñalaba antes de huir. Según su relato, varias personas, entre ellas el propio testigo, intentaron alcanzar al atacante sin conseguirlo.
El testigo denunció además la demora de los servicios de emergencia.
«Llamamos de inmediato al teléfono de emergencias para pedir ayuda y nadie atendió durante más de 15 minutos», relató el testigo que grabó el ataque.
Cuando finalmente llegaron los servicios sanitarios al lugar, según esta misma versión, ya no pudieron hacer nada por salvar la vida de la estudiante. Los investigadores todavía no han tomado declaración formal a este testigo, pese a que su grabación ha resultado determinante para la causa.
La difusión de las imágenes en redes sociales permitió identificar al presunto autor del crimen. Horas antes del ataque, las cámaras de un comercio local le grabaron intentando robar una bicicleta, con la misma indumentaria que llevaba puesta minutos después durante la fuga del lugar del homicidio.
Las imágenes de seguridad ya obran en poder de los investigadores, que mantienen la búsqueda del sospechoso. El caso se suma a la preocupación por la violencia contra las mujeres en México, donde en 2023 se registraron 852 feminicidios, según las cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, mientras la Fiscalía de Morelos continúa las diligencias para localizar al agresor.


