La moción, impulsada por la portavoz de Vox Irene Herrero, salió adelante con los votos de Vox y PP, la abstención del PSOE y el rechazo de Compromís y del concejal no adscrito. Herrero defendió en el pleno que Ceuta y Melilla «son España» y que la soberanía «no se negocia».
Benlloch fue explícito al justificar por qué su grupo no votaba en contra de una moción de Vox, pese a las diferencias de fondo entre ambas formaciones en materia migratoria. Lo hizo con una crítica directa al Ejecutivo central sobre la gestión de la crisis en la ciudad autónoma, que el Gobierno ha cifrado en 2.400 menores filiados y 7.000 retornos.
«Nosotros estamos con Ceuta, estamos diciéndole al Gobierno de España y al presidente que podrían haberse hecho las cosas mejor, que no se están haciendo bien y que han de hacerse bien. No puedo decirlo más alto ya», declaró José Benlloch, alcalde de Villarreal, en el pleno municipal.
Benlloch matizó el alcance de su postura con un argumento identitario: dijo sentirse «muy orgulloso de ser español y poder hablar en valenciano, porque el idioma valenciano también es español», y sumó otro punto de coincidencia con la edil de Vox al declararse de acuerdo «en la condena a los movimientos migratorios descontrolados». El regidor alegó, no obstante, cuestiones de convivencia para no votar a favor del texto.
Los socialistas presentaron varias enmiendas al texto original de Vox, que la formación de Herrero rechazó. Fue ese rechazo lo que llevó a los ediles del PSOE a optar por la abstención en lugar del voto en contra, la posición que finalmente mantuvo Compromís, socio de gobierno municipal del PSOE.
Villarreal es la segunda ciudad de la provincia de Castellón por población, por detrás de la capital, lo que otorga relevancia al resultado para Vox, que suma un respaldo institucional en un municipio de tamaño medio gobernado por la izquierda. Los ayuntamientos carecen de competencias sobre política exterior o control de fronteras, por lo que las mociones de este tipo tienen valor esencialmente declarativo y de posicionamiento político.
La abstención de un grupo socialista ante una iniciativa de Vox sobre Ceuta ilustra la tensión que la gestión migratoria del Gobierno genera dentro del propio PSOE. La cuestión ha llegado incluso a foros internacionales, donde Sánchez ha defendido su gestión, como recogió la pieza sobre las preguntas de estudiantes de Harvard al presidente.
Benlloch, que ejerció de portavoz de la abstención socialista en un asunto de máxima sensibilidad para su partido, anunció a principios de este mes su intención de presentarse a la reelección como alcalde de Villarreal. De ganar, sería su quinta legislatura al frente del consistorio.
