|
PortadaParlamentoDeportesOpinión
IBEX 35
Última hora
  1. Una nueva denuncia por agresión sexual señala al alcalde de Algeciras, que no dimite
  2. El vicealcalde de Alicante niega conocer el caso VPP: «Ni tengo constancia»
  3. Las lluvias de otoño arrastran ceniza y lodo del incendio de Burgohondo a los embalses

El PP acusa a Sánchez de vincular sin pruebas a Israel y Rusia con la crisis de Ceuta

Los populares, personados ante la Audiencia Nacional, reclaman que el presidente acompañe al Rey a la ciudad autónoma

Por Redacción de El Hemiciclo· · Actualizado:
4 min de lectura
Comentarios

El Partido Popular denunció este lunes que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, habría atribuido a Israel y Rusia responsabilidad en la crisis de seguridad que afecta a Ceuta sin aportar pruebas públicas, según la denuncia difundida por la formación.

La controversia se produce en un momento de tensión en la ciudad autónoma, donde en las últimas semanas se han sucedido incidentes en la frontera con Marruecos que el Ejecutivo habría vinculado, según la versión que le atribuye el PP, a una estrategia de desestabilización con intereses geopolíticos externos. Dirigentes populares habrían calificado esa tesis de "conspiranoia" e ironizado con que "sólo le falta culpar a Franco" al Gobierno por los problemas del enclave, según el material difundido por la formación. El reproche de fondo es que el Ejecutivo estaría desviando el foco de la gestión migratoria hacia una narrativa de interferencia extranjera sin sustento probatorio conocido.

La personación del PP se enmarca en el procedimiento abierto ante la Audiencia Nacional tras los incidentes registrados en Ceuta. La instrucción corresponde a los juzgados centrales de instrucción cuando concurren hechos con posible relevancia para la seguridad nacional: la Ley Orgánica del Poder Judicial atribuye a este órgano la competencia sobre delitos de terrorismo, narcotráfico organizado o infracciones conexas con dimensión transnacional. Serán los magistrados quienes determinen en las próximas semanas el alcance de la instrucción y si existen indicios para imputar responsabilidades penales, un proceso que, de llegar a fase de juicio, podría prolongarse varios meses.

Un enclave con historial de fricción fronteriza

Ceuta, territorio español en el norte de África de unos 19 kilómetros cuadrados y frontera terrestre de la Unión Europea con Marruecos, cuenta con más de 83.000 habitantes según el padrón municipal del Instituto Nacional de Estadística de enero de 2025, y ha sido históricamente un punto de fricción migratoria y diplomática. El precedente obligado es la crisis de mayo de 2021, cuando cerca de 8.000 personas cruzaron la frontera en menos de 48 horas tras una relajación de los controles marroquíes, en pleno pulso diplomático por el Sáhara Occidental y por la acogida en España del líder del Frente Polisario, Brahim Ghali. Aquel episodio marcó el punto más bajo de las relaciones bilaterales antes de la reconciliación de 2022.

El trasfondo geopolítico que el PP atribuye al Ejecutivo remite a un escenario más amplio: la competencia de influencia en el Mediterráneo occidental y el norte de África. Rusia mantiene presencia militar y logística en la región a través de compañías afines al antiguo Grupo Wagner, mientras que Israel estrechó su cooperación de inteligencia con Marruecos tras la normalización de relaciones diplomáticas de diciembre de 2020, en el marco de los Acuerdos de Abraham. No consta que ninguna fuente oficial haya aportado pruebas verificables de una operación coordinada de esos países contra Ceuta.

El Gobierno no ha confirmado ni desmentido de forma expresa la atribución que le imputa el PP. Cualquier valoración sobre la seguridad en el enclave se realiza en coordinación con los servicios de inteligencia y bajo el principio de reserva que establece la Ley 11/2002, reguladora del Centro Nacional de Inteligencia, que ampara la clasificación de la información sensible en materia de defensa y seguridad del Estado. El Ministerio de Asuntos Exteriores tampoco ha ofrecido una explicación pública detallada sobre la hipótesis de interferencia extranjera.

La otra reclamación de los populares —que Sánchez acompañe al Rey en su visita a Ceuta— se apoya en el precedente de otras crisis de seguridad, en las que la presencia conjunta de la Jefatura del Estado y el presidente del Gobierno ha operado como gesto de unidad institucional. Ocurrió tras los atentados yihadistas de Barcelona y Cambrils en agosto de 2017, cuando Felipe VI y el entonces presidente Mariano Rajoy comparecieron juntos en la capital catalana, y de nuevo en los actos de homenaje a las víctimas.

La Casa Real no ha fijado fecha para un desplazamiento a la ciudad autónoma. Conforme al artículo 56 de la Constitución, el Jefe del Estado ejerce funciones de representación y arbitraje, pero sus actos requieren refrendo del Gobierno, de modo que cualquier viaje oficial se decide a propuesta del Ejecutivo. Ese marco constitucional explica que el reclamo del PP se dirija a Sánchez y no a Zarzuela, cuya agenda depende del refrendo gubernamental.

En el plano diplomático, el asunto se mantiene circunscrito a la política interna española. Marruecos, socio clave en el control de los flujos migratorios hacia Ceuta y Melilla en el marco de la cooperación bilateral y de los fondos europeos de gestión de fronteras, no suele pronunciarse sobre las disputas partidistas españolas. La respuesta oficial de Rabat a episodios anteriores ha oscilado entre el silencio y la reivindicación de su papel en la contención migratoria.

El choque se inscribe en la pugna política de fondo entre el Ejecutivo de coalición y la oposición sobre la gestión migratoria y la relación con Marruecos, uno de los ejes de confrontación desde el giro español sobre el Sáhara Occidental en 2022. Formaciones de izquierda han venido pidiendo prudencia y evitar la instrumentalización de un asunto de seguridad, mientras la derecha reprocha al Gobierno falta de transparencia sobre la situación fronteriza.

El episodio llega al arranque del curso político de septiembre, con la crisis de Ceuta y la gestión migratoria previsiblemente entre los primeros asuntos de las comparecencias en el Congreso. El calendario inmediato dependerá de dos frentes paralelos: la evolución de la instrucción en la Audiencia Nacional y la eventual convocatoria de una visita institucional al enclave, cuya fecha corresponde proponer al Gobierno.

¿Qué te ha parecido esta pieza?

Siguiente en Internacional →Italia aprueba la reforma electoral de Meloni y se acerca a elecciones anticipadas
¿Tienes información para ampliar esta noticia? Escríbenos por el canal para informantes — protegemos a las fuentes.¿Error en este artículo? → Infórmanos

Comentarios

Comentas como Anónimo — seudónimo generado localmente, sin cuenta
0/1000

Cargando la conversación…

Los comentarios son anónimos. El Hemiciclo no registra IPs ni vincula comentarios a cuentas de usuario. Tu seudónimo y tus comentarios se guardan solo en este dispositivo. Conexión cifrada (HTTPS).

Sigue leyendo en El Hemiciclo