El monto se destinará a cuatro frentes estratégicos, según Vélez: el desarrollo continuo de tecnología, plataformas y capacidades avanzadas de datos e inteligencia artificial; el lanzamiento y escalamiento de productos que simplifiquen la vida financiera de los clientes; una mayor competencia en el sistema; y la generación de mejores soluciones financieras. El anuncio se dio en el evento fintech más grande de América Latina, celebrado en Barranquilla.
La compañía cumple cerca de cinco años en el país, con más de cinco millones de clientes y unos $11 billones acumulados entre cuentas y certificados de depósito a término (CDT), cifras que Vélez presentó como respaldo de la solidez del plan de expansión. Con la nueva inversión, sostuvo, Nu busca construir una operación de largo plazo que amplíe el acceso al crédito y promueva la competencia en el mercado.
El anuncio llegó un día después de que Vélez se reuniera en Barranquilla con el Gobierno de Abelardo De La Espriella para tratar el fortalecimiento tecnológico del país, en un acercamiento creciente entre el sector fintech y la administración nacional. La cita coincidió con la feria, que reunió a inversionistas y actores del ecosistema financiero regional en la capital del Atlántico.
Tasa de usura, en la mira de Vélez
El planteamiento del empresario reabre un debate recurrente en el sistema financiero colombiano. La tasa de usura, definida por la Superintendencia Financiera con base en la tasa de interés bancario corriente, funciona como techo legal para las tasas que pueden cobrar las entidades crediticias. Sus defensores argumentan que protege al consumidor del cobro excesivo; sus críticos, entre ellos varios actores del sector fintech, sostienen que limita la oferta de crédito formal a la población de menores ingresos.
El debate no es nuevo en el Congreso. En legislaturas anteriores se han radicado proyectos que buscan flexibilizar o eliminar ese techo para créditos de bajo monto, con el argumento de que su rigidez empuja a millones de colombianos hacia prestamistas informales conocidos como "gota a gota". Ninguna de esas iniciativas ha logrado sanción presidencial.
El crecimiento de Nubank se ha dado en paralelo a una transformación del sistema financiero, que en la última década ha visto surgir plataformas digitales que compiten con la banca tradicional. La irrupción de estos actores —comparada por su magnitud con la consolidación de conglomerados como el que encabeza Luis Carlos Sarmiento Angulo en la banca convencional— ha obligado a la Superintendencia Financiera a ajustar su marco regulatorio para incorporar a los nuevos competidores sin desproteger al usuario final.
La expansión de Nubank se enmarca en un pulso económico más amplio de la actual administración, que ha estado atravesado por episodios de tensión, como la réplica del ministro de Hacienda a Gustavo Petro por el déficit fiscal heredado. Vélez aseguró que el plan demuestra un compromiso de largo plazo de Nu con el mercado colombiano, aunque la compañía no precisó un cronograma detallado de desembolsos ni mecanismos de ejecución para el periodo 2026-2030.
