Petro había cuestionado los programas de reactivación económica del gobierno Duque, entre ellos el Programa de Apoyo al Empleo Formal (PAEF) y el subsidio a los combustibles. Muñoz salió al paso con cifras de crecimiento, deuda y déficit para defender el balance de esa administración y desmentir lo que calificó de «falsas afirmaciones».
«Lo primero que hay que recordarle al expresidente Petro es que la economía en Colombia entre el año 2018 y 2022 venía creciendo», afirmó Muñoz, quien detalló que el Producto Interno Bruto avanzó 2,6% en 2018 y 3,3% en 2019, antes de que la pandemia truncara una proyección de crecimiento del 3,7% para 2020, año en que la economía se contrajo cerca de un 7%.
El exfuncionario atribuyó la posterior recuperación a los programas de reactivación que, según dijo, Petro critica de forma recurrente. «Gracias a programas de reactivación económica que él tanto critica, la economía creció un 10,6% en el año 2021 y en el 2022 creció un 7,5%», señaló, y agregó que esos incentivos al sector privado permitieron proteger el empleo y evitar una crisis social de mayor escala.
Muñoz repasó el destino de los $40 billones movilizados por el gobierno Duque, financiados en parte con un crédito de US$5.000 millones tomado con el Fondo Monetario Internacional, operación que —recordó— hicieron cerca de 80 países en el mundo. Según su relato, cerca de $16 billones se destinaron al eje de salud —vacunas, el programa PRAZ y esquemas de aseguramiento—, mientras que el componente social absorbió $14 billones en Ingreso Solidario, $8 billones en Familias en Acción, $7,5 billones en Colombia Mayor y $2,5 billones en Jóvenes en Acción, además de la matrícula cero universitaria y una compensación del IVA por $1,9 billones dirigida a los hogares más vulnerables.
«Esto se hizo porque necesitaban recursos para poder atender y se utilizaron en varios componentes», explicó Víctor Muñoz, exdirector del Dapre durante el gobierno de Iván Duque.
Sobre el PAEF, el programa de apoyo a empresarios para preservar nóminas que ha sido blanco recurrente de las críticas de Petro, Muñoz aseguró que permitió proteger cuatro millones de empleos con una inversión cercana a los $7 billones. «Y sí, en ese momento la deuda del país creció, Colombia efectivamente tomó ese crédito con el Fondo Monetario», reconoció.
La comparación de deuda y déficit
El punto central de la réplica de Muñoz fue la trayectoria de la deuda pública y el déficit fiscal. Según su relato, el país llegó a un nivel de deuda cercano al 65% del PIB durante la pandemia, pero la senda de reducción trazada permitió cerrar en 59,1% para 2022, antes de lo previsto inicialmente. El exfuncionario contrastó ese resultado con el déficit fiscal total de 2022, que ubicó en 5,6% del PIB, frente al 7,2% que atribuyó a la gestión de Petro, «que no tuvo pandemia».
«Es decir, fue peor los cuatro años del gobierno del presidente Petro que lo sucedido durante la pandemia», afirmó Muñoz en el video difundido este miércoles.
La discusión sobre el estado de las finanzas públicas se produce en un momento de tensión sobre el Presupuesto General de la Nación, luego de que el presidente Abelardo De la Espriella asegurara que el 44% del Presupuesto General de la Nación proviene de deuda, una cifra que ha alimentado el debate sobre la sostenibilidad fiscal.
Los indicadores que esgrime Muñoz remiten al mecanismo de la regla fiscal, vigente en Colombia desde la Ley 1473 de 2011, que fija metas anuales de déficit para el gobierno nacional central y cuyo cumplimiento vigila el Comité Autónomo de la Regla Fiscal. Ese marco fue suspendido de manera temporal en 2020 y 2021 ante el choque de la pandemia, lo que amplió el margen para la deuda y el gasto que ahora se disputan en el debate público.
Los subsidios a los combustibles constituyen el otro frente de la controversia. Muñoz defendió la decisión de mantener el subsidio a la gasolina y el diésel tras la pandemia, una medida que Petro desmontó de forma progresiva durante su gobierno. El precio de la gasolina en Colombia se estabiliza a través del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC), creado por la Ley 1151 de 2007, cuyo déficit acumulado ha sido durante años uno de los principales pasivos contingentes del Presupuesto.
«Habría sido absolutamente irresponsable desmontar el subsidio a la gasolina y el diésel después de la pandemia», sostuvo Muñoz, al advertir que esa decisión habría generado «una crisis inflacionaria» adicional y una contracción del gasto en los hogares.
El cruce se inscribe en una serie de intercambios entre exfuncionarios del gobierno Duque y el actual mandatario en torno al manejo de la crisis sanitaria y sus secuelas económicas. Muñoz insistió en que la comparación entre ambos periodos debía hacerse con las cifras oficiales de deuda y déficit sobre la mesa.

