|
PortadaParlamentoDeportesOpinión
IBEX 35
Última hora
  1. Una nueva denuncia por agresión sexual señala al alcalde de Algeciras, que no dimite
  2. El vicealcalde de Alicante niega conocer el caso VPP: «Ni tengo constancia»
  3. Las lluvias de otoño arrastran ceniza y lodo del incendio de Burgohondo a los embalses

22 países respaldan la suspensión parcial del acuerdo con Israel pero Hungría bloquea la unanimidad: Kallas arranca una condena firme y mandato para sanciones individuales

Abukeshek cae al 16% de función renal y Cruz Roja advierte de una «ventana crítica de 48 horas». Trump confirma asistencia personal a Mascate. Arabia Saudí bloquea el espacio aéreo a EEUU sobre Ormuz. El Brent cae a 94,50 dólares.

Por Redacción de El Hemiciclo· Bruselas·
14 min de lectura
Comentarios

A las 17:45, tras siete horas y cuarenta minutos de deliberación que los diplomáticos presentes califican de «las más tensas desde la sesión sobre Ucrania de febrero de 2022», la alta representante Kaja Kallas salió de la sala del Consejo de Asuntos Exteriores con una declaración que satisface a medias a todos y a pleno a nadie.

El resultado es un compromiso clásico de la diplomacia europea: lo suficientemente fuerte para parecer una respuesta, lo suficientemente débil para no provocar una ruptura. La declaración final contiene tres elementos: una «condena firme e inequívoca» de la interceptación de la Flotilla Sumud y la detención de los activistas; un mandato al servicio exterior europeo para «explorar la imposición de sanciones individuales» contra los responsables directos de la operación militar; y una «invitación» a Israel para liberar inmediatamente a todos los detenidos, incluido Saif Abukeshek.

Lo que la declaración no contiene es la suspensión del acuerdo de asociación. Hungría, fiel a su posición pro-israelí, bloqueó la unanimidad necesaria con el apoyo de República Checa, Austria, Grecia y Chipre. Viktor Orbán, que no asistió personalmente pero envió instrucciones por escrito a su ministro de Exteriores, calificó la propuesta de suspensión como «una capitulación ante el terrorismo de Hamas» y amenazó con vetar cualquier medida económica contra Israel en el futuro.

El bloqueo de Hungría no ha sorprendido a nadie, pero la amplitud del apoyo a la suspensión sí. Los 22 países que votaron a favor representan el 87% de la población de la UE y el 91% de su PIB, una mayoría aplastante que en cualquier otro ámbito político sería decisiva. El problema es que la política exterior de la UE requiere unanimidad — una herencia del Tratado de Maastricht que la Comisión lleva años intentando reformar sin éxito — y que un solo país, aunque represente el 2% de la economía europea, puede bloquear la voluntad de los otros 26.

España ha sido la delegación más activa en la sesión. Albares intervino en cinco ocasiones para defender la suspensión parcial y presentó un informe médico actualizado sobre Abukeshek que provocó, según testigos, «un silencio sepulcral» en la sala. Los datos son estremecedores: el activista español ha caído al 16% de función renal, cuatro puntos menos que ayer, y los nefrólogos de Cruz Roja Internacional advierten en un addendum enviado durante la sesión de que «por debajo del 15%, el fallo multiorgánico se convierte en un proceso irreversible cuya ventana de intervención es de 48 horas como máximo».

La mención de Abukeshek obligó a varios ministros que habían previsto abstenerse a tomar posición. Portugal, que hasta esta mañana no se había pronunciado sobre la suspensión, anunció su apoyo después de la intervención de Albares. Bélgica hizo lo mismo. Luxemburgo, que había expresado «reservas técnicas» sobre el mecanismo jurídico de la suspensión, retiró sus reservas y se sumó al bloque de 22. La cuenta atrás biológica de un activista en huelga de hambre en una cárcel israelí se ha convertido, paradójicamente, en el motor diplomático más eficaz que la UE ha conocido en esta crisis.

El segundo punto del orden del día — Irán — ha producido una noticia que nadie esperaba. A las 15:20, mientras el debate sobre Israel se encontraba en su fase más tensa, la delegación estadounidense ante la UE distribuyó un comunicado confirmando que Donald Trump asistirá personalmente a la ronda de negociaciones de Mascate el miércoles 21. Si se confirma, sería la primera vez que un presidente de Estados Unidos se sienta en la misma mesa que representantes del régimen iraní desde la crisis de los rehenes de 1979.

La reacción de los mercados energéticos ha sido inmediata y dramática. El Brent, que había abierto en 96 dólares por la mañana, cayó a 94,50 al conocerse la noticia — el nivel más bajo desde enero — en una lectura que los analistas interpretan como una apuesta del mercado a que Mascate producirá, al menos, una desescalada de la tensión naval en el Golfo. Goldman Sachs ha emitido una nota a las 16:00 rebajando su previsión de Brent para el tercer trimestre de 105 a 85 dólares, «condicionada a que las conversaciones produzcan un marco verificable de desescalada».

Pero la noticia que ha eclipsado parcialmente la de Mascate ha llegado de Riad. Arabia Saudí ha denegado formalmente a Estados Unidos el acceso a su espacio aéreo para las operaciones de la «Operación Project Freedom» sobre el estrecho de Ormuz, según han confirmado fuentes del Pentágono. La decisión obliga a redirigir los vuelos de reconocimiento y patrulla desde bases más lejanas — Djibouti y Diego García — y reduce significativamente la capacidad operativa estadounidense en la zona. Los analistas interpretan el movimiento de Riad como una señal de que el reino saudí no quiere ser percibido como aliado militar de EEUU en un conflicto que podría escalar.

Al cierre de esta edición vespertina, la diplomacia europea ha producido una declaración de condena, un mandato para explorar sanciones y un fracaso en la suspensión del acuerdo. Kallas ha calificado el resultado como «un paso significativo que abre la puerta a medidas más contundentes si Israel no coopera». Orbán ha calificado el mismo resultado como «una derrota de la razón frente a la propaganda anti-israelí». Y Abukeshek, en una cárcel de Ashkelon con el 16% de función renal, no ha calificado nada porque no puede hablar. La diplomacia europea avanza con la velocidad de sus compromisos. La biología de un hombre en huelga de hambre avanza con la velocidad de sus órganos.

¿Qué te ha parecido esta pieza?

Siguiente en Internacional →Italia aprueba la reforma electoral de Meloni y se acerca a elecciones anticipadas
¿Tienes información para ampliar esta noticia? Escríbenos por el canal para informantes — protegemos a las fuentes.¿Error en este artículo? → Infórmanos

Comentarios

Comentas como Anónimo — seudónimo generado localmente, sin cuenta
0/1000

Cargando la conversación…

Los comentarios son anónimos. El Hemiciclo no registra IPs ni vincula comentarios a cuentas de usuario. Tu seudónimo y tus comentarios se guardan solo en este dispositivo. Conexión cifrada (HTTPS).

Sigue leyendo en El Hemiciclo