El punto de partida del recorrido será Ceuta, desde donde 'Herrera en COPE' emitirá el lunes a primera hora. Carlos Herrera, Jorge Bustos, Alberto Herrera y el equipo del programa se instalarán en el salón de actos del Centro del Mayor, junto a la Plaza de los Reyes, para ceder el micrófono a los vecinos de la ciudad autónoma. «Voy para darle la palabra a los ceutíes, que espero que abarroten el salón», apuntó Herrera al final de su monólogo del pasado miércoles, según recogió la propia cadena.
'Mediodía COPE', con Pilar García de la Granja, emitirá desde Ceuta tanto el lunes 31 como el martes 1 de septiembre, con la intención declarada de combinar los datos y el contexto con las historias personales que hay detrás de las cifras. A partir de las 15.00 horas, 'La Tarde', con Pilar García Muñiz, recogerá el testigo y desplazará el foco hasta Canarias, punto final de la ruta migratoria atlántica y escenario también de las reivindicaciones marroquíes.
Ángel Expósito, por su parte, trasladará 'La Linterna' hasta Melilla, la otra ciudad autónoma española en el norte de África. El periodista ya se desplazó a Ceuta los pasados 24 y 25 de agosto para analizar la situación antes del arranque oficial, un antecedente que refleja que la cobertura responde a un seguimiento sostenido en las últimas semanas y no a una decisión improvisada.
El despliegue se completará con Beatriz Mesa, corresponsal de COPE en Rabat, que aportará el ángulo diplomático marroquí y la última hora mediante conexiones en directo con los principales programas. El seguimiento podrá realizarse también, según la emisora, a través de Cope.es, la aplicación y las redes sociales de la cadena. Jorge Bustos avanzó desde la laurisilva de Anaga, en Tenerife, su compromiso de estar sobre el terreno: «Esto es tan español como la Puerta del Sol de Madrid o como Ceuta», escribió el presentador en sus redes.
La cobertura se produce en un contexto que la cadena describe como de presión migratoria elevada, con una cifra de entradas que las autoridades españolas situaron por encima de las 70.000 en relación con el episodio de Ceuta. El Ministerio del Interior publica mensualmente el balance de la lucha contra la inmigración irregular, un documento que compara las llegadas con las del año anterior y que constituye la referencia oficial para contrastar cualquier cifra difundida por otras vías.
Ceuta y Melilla constituyen la única frontera terrestre entre la Unión Europea y el continente africano, una singularidad geográfica que las convierte en puntos de observación privilegiados para narrar la política migratoria europea desde el terreno. Ambas ciudades están separadas de Marruecos por vallas fronterizas reforzadas tras sucesivos episodios de entradas masivas, y su estatuto ha sido objeto histórico de reclamaciones por parte de Rabat, que no reconoce la soberanía española sobre ellas pese a que la presencia española en Ceuta se remonta al siglo XV.
Precedentes de una frontera en tensión permanente
La comparación con crisis anteriores resulta obligada. En 2005, los asaltos masivos a las vallas de Ceuta y Melilla dejaron varios muertos y motivaron una revisión del sistema de seguridad perimetral. En mayo de 2021, la crisis diplomática con Marruecos derivada del ingreso hospitalario del líder del Frente Polisario en España provocó la entrada en Ceuta de unas 10.000 personas en menos de 48 horas, según cifras del Ministerio del Interior de aquel momento. Cada episodio ha dejado un poso normativo, desde las sucesivas reformas de la Ley de Extranjería hasta los memorandos de entendimiento entre Madrid y Rabat que articulan la cooperación en el control de flujos desde los años noventa.
El traslado de programas radiofónicos a zonas de crisis social no es una novedad en el periodismo español. Distintas cadenas han recurrido históricamente a la emisión en directo desde el lugar de los hechos en episodios como catástrofes naturales, atentados o procesos electorales, entendiendo que la proximidad física aporta un valor narrativo que complementa, sin sustituirlo, el análisis desde los estudios centrales.
El Gobierno central, a través de las delegaciones del Gobierno en Ceuta y Melilla, mantiene habitualmente una posición de gestión ordenada de los flujos y de coordinación con Marruecos, mientras que organizaciones de defensa de los derechos de los migrantes, como CEAR o Save the Children, vienen reclamando mayores garantías en los procedimientos de acogida y en el tratamiento de los menores no acompañados, un colectivo especialmente numeroso en Ceuta. Ambas posiciones, la institucional y la de las entidades humanitarias, suelen tener cabida en este tipo de coberturas extensivas sobre el terreno.
El seguimiento de la cobertura podrá comprobarse a partir del lunes 31 de agosto, tanto en la programación habitual como en los canales digitales de la emisora. Los datos oficiales de llegadas correspondientes al mes de agosto, que publica mensualmente el Ministerio del Interior, permitirán en las próximas semanas contrastar la magnitud de la presión migratoria descrita y valorar si la cifra de entradas mencionada se ajusta a los registros institucionales definitivos.

