Bajo la consigna "nuestros canales no son basureros", la administración distrital señaló que el vertimiento de desechos en los cuerpos de agua constituye una infracción sancionable con multas de $1.000.000, en el marco de las normas ambientales y de aseo urbano vigentes. El Distrito advirtió además que adelantará acciones específicas contra los responsables identificados de contaminar el arroyo León.
El arroyo León es uno de los cauces más críticos del sistema de drenaje pluvial de Barranquilla, una ciudad que por su topografía y su historial de precipitaciones convive con el fenómeno de los arroyos urbanos: corrientes que se forman en las calles cuando el alcantarillado no logra evacuar el agua lluvia con la velocidad necesaria. La obstrucción de los canales con bolsas plásticas, escombros y muebles reduce la capacidad de conducción del agua y multiplica el riesgo de inundaciones en los barrios aledaños.
El manejo de residuos en zonas de alto riesgo hídrico ha sido motivo de atención recurrente en distintas ciudades del país, donde la disposición inadecuada de basuras en quebradas, caños y arroyos urbanos se señala como uno de los factores que agravan las inundaciones en temporada invernal. En Barranquilla el fenómeno cobra particular relevancia por la magnitud de los arroyos, que en episodios de lluvias fuertes han llegado a arrastrar carros y afectar viviendas en distintos sectores.
La ciudad ha invertido en los últimos años en obras de canalización y proyectos de mitigación frente a los arroyos urbanos, un problema que la administración distrital ha abordado desde hace más de una década con la construcción de box coulverts y la canalización de corrientes como la de la calle 84. Aun así, las autoridades insisten en que la infraestructura por sí sola no basta si persiste el vertimiento de residuos por parte de la ciudadanía.
El material disponible no precisa si las acciones anunciadas incluirán operativos de vigilancia, cámaras de monitoreo o brigadas de control en los tramos más afectados del canal, ni el número de sanciones impuestas hasta el momento por este tipo de infracciones. El llamado busca reforzar la corresponsabilidad ciudadana en el cuidado de la infraestructura hídrica, como complemento a las obras de mitigación desarrolladas frente al riesgo de inundaciones urbanas.
El mensaje del Distrito se suma a otras iniciativas de control urbano impulsadas por autoridades locales del país, como en Pasto, donde el alcalde defendió su gestión de seguridad tras la desarticulación de bandas en lo corrido de 2026.
