El artista, uno de los máximos exponentes del reguetón y el trap latino a escala global, atraviesa un momento de calma tras un ciclo de gira que la propia organización presentó como uno de los más extensos de su carrera. Su etapa europea agotó localidades en la práctica totalidad de las fechas, y España concentró doce conciertos, según la información difundida por el entorno del cantante y recogida en la propia entrevista.
El cierre en Puerto Rico, con nuevo sold out, puso fin a un capítulo que arrancó en 2025 y que llevó al artista a recorrer varios continentes promocionando su último álbum. Ese periodo de exposición pública casi constante contrasta, según explicó él mismo, con la rutina más sobria que ha retomado durante el parón.
Preguntado por sus primeros gestos al despertar, el cantante señaló sin rodeos que lo primero que hace es ir al baño. «La primera cosa que hago cuando me levanto es mear», afirmó. A continuación llega la consulta del móvil, un hábito que él mismo lamentó: «En verdad es bien triste decir que lo primero que hago es ver el teléfono, porque yo creo que todo el mundo hace eso».
El puertorriqueño reconoció además una peculiaridad menos convencional. «La única manía que tengo es que me gusta mirar al sol, aunque me quede ciego, y cerrar los ojos y que me queme», relató. Los oftalmólogos desaconsejan la exposición directa a la luz solar por el riesgo de daño en la retina, extremo del que el propio artista se mostró consciente al calificarlo de manía.
En cuanto a la alimentación, describió una dieta estructurada en torno a tres comidas y sin apenas picoteo entre horas. El desayuno gira en torno al café: «Me gusta cuando me lo preparan, prefiero que me lo haga alguien con una cafetera, una greca, bien rico, café bueno», dijo, acompañado de «un revueltillo con jamón, queso, tomate, cebolla, en una tostadita».
El cantante explicó también que abandonó voluntariamente los cereales con leche. «Cereales, sin miedo alguno. ¿Cereales con leche? Se podría ir una caja completa. Lo consideraba casi un vicio y lo paré», afirmó. Muchos cereales de desayuno industriales figuran entre los alimentos señalados por organismos de salud pública como fuente frecuente de azúcares añadidos en la dieta.
Sobre el resto del día, detalló que suele fusionar desayuno y almuerzo en un único horario: «Casi siempre mi almuerzo es mi desayuno. Dos, tres de la tarde es mi horario de almorzar. Depende de dónde vaya a comer, puede ser un arroz». Para la cena mostró una preferencia clara: «Prefiero el sushi para cenar. Me gusta comer sushi porque pienso que me veo un poco más liviano a esa hora».
En el terreno de los postres se declaró entusiasta del coco en todas sus variantes: «Cualquier cosa que sea de coco… Flan de coco, tres leches, dulce de coco, helado de coco, mochi de coco». Respecto al alcohol, dijo mantener una actitud moderada: «Estoy para un vino blanco, un vino rojo. Si es un día que hace mucho calor, voy con un cóctel, una cerveza». Sobre sus combinados, añadió: «Me gustan los que son a base de vodka, porque creo que puedo manejar la resaca mejor si no voy a beber mucho».
Este tipo de entrevistas se inscribe en una tradición consolidada de la prensa de estilo de vida, que dedica espacio recurrente a las rutinas cotidianas de figuras globales. El formato de la conversación sobre hábitos diarios —comidas, despertares, manías— es un recurso habitual de publicaciones como la citada revista para artistas del entretenimiento tras el cierre de proyectos de gran envergadura, en la línea de perfiles similares dedicados a estrellas de la música y el cine en las últimas décadas.
Bad Bunny no ha anunciado hasta la fecha nuevas fechas de gira ni ha confirmado el lanzamiento de material discográfico adicional tras el ciclo de 'Debí Tirar Más Fotos', por lo que su calendario profesional para los próximos meses permanece sin concretar. La atención del sector sigue puesta en sus próximos movimientos, dado el alcance comercial que ha tenido su música en el mercado latino e internacional en los últimos años.

