Almeida detalló que un 75% de los asistentes al circuito de Madring, que estrenó el fin de semana el calendario de la F1 con la carrera reflejada en la crónica sobre el choque entre Sainz y Alonso y el abandono de Hamilton por un fallo de frenos, llegó al recinto ferial en transporte público, un dato que, dijo, permitió llegar al centro «en quince minutos» pese al volumen de público. El evento contó además con un despliegue de zonas de acceso escalonado, como recogía la organización de las cinco 'fan zone' de precio diferenciado desplegadas en torno al circuito.
El alcalde reivindicó que la primera edición del Gran Premio ha situado a Madrid como referente organizativo dentro del calendario de la Fórmula 1, la primera de las diez que Ifema tiene comprometidas por contrato con el campeonato hasta 2036. «Tenemos el modelo, nos lo dicen desde la F1: no hay ningún gran premio que en su primer año haya tenido esta relevancia y excelencia», afirmó, en referencia a los comentarios que, según trasladó, ha recibido de la organización.
Almeida quiso además rebajar las expectativas de conflicto social que, según explicó, se habían anticipado antes de la prueba. Reconoció que hubo una manifestación vecinal contra el circuito, aunque minimizó su alcance frente al número total de asistentes.
«Haremos autocrítica pero no nos fustiguemos, porque ha sido un éxito [.] todos los que predijeron el apocalipsis o dijeron que iba a haber manifestaciones multitudinarias. Hubo una y tienen todo el derecho, pero entendemos que la afluencia no fue excesiva en relación con los vecinos del ámbito. Estamos dispuestos a escucharles», declaró José Luis Martínez-Almeida, alcalde de Madrid.
El regidor trasladó también un reproche directo al Ejecutivo central, al que acusó de no haber respaldado institucionalmente el evento pese a su repercusión, y vinculó esa actitud con la que, a su juicio, mostró el Gobierno durante la 81ª edición de la Vuelta a España, que concluyó el domingo en Granada con final en La Alhambra.
«No entiendo para qué tenemos 22 ministros y aún así ni siquiera se ha molestado en acercarse, buscándole siempre los fallos y los peros, a ver si hundía como hicieron con la Vuelta Ciclista a España», declaró Martínez-Almeida.
Ifema encara ahora un proceso de desmontaje del trazado urbano que, según explicó el alcalde, deberá completarse «lo antes posible», ya que las calles ocupadas por el circuito son viales públicos que permanecerán habilitados para el tráfico hasta la próxima edición. La premura se debe a que el recinto ferial acogerá en dos semanas Fruit Attraction, que Almeida describió como la mayor feria que organiza Ifema al margen de Fitur.
Preguntado por la posibilidad de que Madrid vuelva a optar a unos Juegos Olímpicos, Almeida defendió que la ciudad reúne hoy condiciones que no tenía en sus tres candidaturas fallidas, para 2012, 2016 y 2020. La última cayó en la votación del Comité Olímpico Internacional celebrada en Buenos Aires en septiembre de 2013, cuando Madrid quedó eliminada en la primera ronda pese a partir como favorita frente a Tokio y Estambul.
«Llamadme castizo, pero a quien le conviene Madrid es al COI. En las tres ocasiones anteriores teníamos la necesidad y la capacidad de transformarnos, ahora lo hemos hecho. El reto nos lo vamos a plantear y vamos a tomar decisiones, pero debe haber acuerdo y consenso institucional», declaró el alcalde.
Almeida cerró su intervención con una referencia expresa a aquel precedente. «No nos puede pasar como las otras veces, que en Buenos Aires caímos siendo la mejor puntuada», zanjó.


