Jonas Vingegaard (Visma-Lease a Bike) se proclamó campeón del Giro de Italia 2025, convirtiéndose en el octavo ciclista de la historia en sumar las tres grandes vueltas por etapas —Tour de Francia, Vuelta a España y Giro de Italia— en su palmarés. La última etapa, disputada en Roma, fue para el velocista italiano Jonathan Milan, que se impuso ante su público en una llegada que el protocolo de las grandes vueltas reserva habitualmente a los esprinters, salvo circunstancias excepcionales que alteren la clasificación general.
Octavo en una lista que no ha crecido en décadas
El grupo de ciclistas que han conquistado el Tour, el Giro y la Vuelta es históricamente reducido. Entre sus integrantes figuran Eddy Merckx, Jacques Anquetil, Felice Gimondi, Fausto Coppi, Bernard Hinault, Alberto Contador y Vincenzo Nibali, corredores considerados referentes absolutos de la disciplina a lo largo del siglo XX y los primeros años del XXI. Contador, el último en lograrlo antes de Vingegaard, completó el tridente en 2008 con la victoria en el Giro; desde entonces, dieciséis años transcurrieron sin que ningún corredor cerrara el ciclo completo.
La incorporación de Vingegaard a esa nómina constituye el precedente histórico más reciente de un mérito que el ciclismo por etapas exige acreditar durante semanas de competición continua en alta montaña, con gestión táctica de equipo y estabilidad física que van más allá de las condiciones de un solo corredor. El sistema de clasificación general de las grandes vueltas —regulado por los reglamentos técnicos de la UCI, vigentes en su versión actualizada— determina al ganador por tiempo acumulado, lo que obliga a sostener el rendimiento durante veintiún etapas.
Vingegaard adelanta a Pogacar en el marcador generacional
La conquista del Giro sitúa a Vingegaard por delante de su principal rival, el esloveno Tadej Pogacar (UAE Team Emirates), en la carrera por completar el tridente de oro. Pogacar, que acumula victorias recientes en el Tour de Francia y en ediciones anteriores del Giro, no ha ganado hasta la fecha la Vuelta a España, lo que le impide igualar el registro que el danés acaba de cerrar. El equipo Visma-Lease a Bike defendió públicamente durante la presente edición del Giro que la preparación de Vingegaard estaba orientada específicamente a esta ronda, según declaraciones de la estructura neerlandesa recogidas por medios especializados a lo largo de la carrera.
Pogacar, por su parte, no se ha pronunciado de forma oficial sobre este resultado en el momento de cierre de esta edición, por lo que su posición respecto al nuevo escenario competitivo no consta de manera atribuible. La rivalidad entre ambos corredores, nacidos respectivamente en 1996 (Pogacar) y 1996 (Vingegaard), ha estructurado el ciclismo de élite en los últimos tres años, con la particularidad de que los dos compiten en la misma franja generacional y acumulan títulos a un ritmo sin precedentes desde la era Merckx.
Milan y el protocolo de la etapa final en Roma
Jonathan Milan, corredor del equipo Lidl-Trek, ganó la última etapa del Giro 2025 con llegada en Roma, capital simbólica de la ronda italiana. La victoria del velocista transalpino ante su propio público constituyó uno de los momentos de mayor carga emotiva de la jornada, junto a la celebración de Vingegaard como campeón general. El reglamento UCI establece que, en ausencia de bonificaciones o incidentes que alteren la clasificación, la última etapa de una gran vuelta se disputa sin interferir en el tiempo acumulado del líder, lo que garantiza que el maillot rosa llegue a la meta sin variación.
Milan había mostrado su condición de esprinter de referencia a lo largo de la presente edición, consolidando un perfil que le sitúa entre los especialistas de velocidad con mayor proyección del pelotón europeo. Su victoria en Roma no modifica el relato principal de la jornada, pero añade una lectura de narrativa deportiva nacional que las organizaciones de las grandes vueltas —en este caso RCS Sport, promotor del Giro— explotan con sistematicidad en el diseño de las etapas finales.
La presión estructural sobre el calendario de Pogacar
El término italiano sorpasso —adelantamiento— resume con precisión la nueva posición de Vingegaard respecto a Pogacar en el indicador concreto del tridente completo. Si el esloveno fue durante los últimos meses el corredor con el palmarés acumulado más amplio de su generación, esa ecuación se ha invertido en este punto específico con la confirmación del resultado en Roma. La UCI no establece una clasificación oficial entre corredores por títulos en grandes vueltas, pero el debate sobre cuál de los dos define la era presente del ciclismo de élite utiliza ese marcador como argumento central.
El calendario ciclista internacional incluye aún citas de máximo nivel en las que ambos corredores tienen prevista participación, entre ellas el Tour de Francia 2025 y la Vuelta a España, lo que mantiene abierto el duelo. Pogacar necesitaría ganar la Vuelta para igualar el tridente de Vingegaard; el danés, a su vez, podría ampliar la distancia en número total de grandes vueltas conquistadas si suma nuevos títulos antes de que el esloveno cierre su propio ciclo. Los plazos los fija el propio calendario: la Vuelta a España 2025 está prevista para agosto y septiembre, y el Tour de Francia arranca en julio.
Cierre y próximos jalones del duelo
La victoria de Vingegaard en el Giro 2025 cierra un ciclo personal que el corredor danés inició con su primer Tour de Francia en 2022, interrumpido parcialmente por la grave caída sufrida en la Semana Catalana de 2024, que comprometió su preparación para aquel año y añadió un componente de superación a su trayectoria. Que haya completado el tridente en el plazo de tres temporadas refuerza el argumento de su equipo sobre la consistencia del plan deportivo aplicado. El Giro de Italia 2026 y las ediciones siguientes de las tres grandes determinarán si la ventaja acumulada por Vingegaard en este marcador histórico se consolida o si Pogacar activa la respuesta que el circuito espera antes de que concluya la década.