La cuenta atrás hacia los comicios ha arrancado en un contexto marcado por la crisis de vivienda y el accidente ferroviario de Urda, dos asuntos que los partidos ya emplean como munición electoral. El Gobierno ha visto rechazados en el Congreso dos decretos con medidas para el sector inmobiliario, mientras que el desahucio y posterior fallecimiento de Maricarmen Abascal ha reabierto el debate sobre la protección de los colectivos vulnerables frente a los lanzamientos. En paralelo, el ministro de Transportes, Óscar Puente, afronta su comparecencia más difícil como ministro tras el choque de trenes, un episodio en el que Sánchez mantiene el respaldo absoluto al titular de la cartera.
Vallés insistió en que el resultado del 29 de noviembre está lejos de darse por cerrado, pese a que la mayoría de las encuestas, con la excepción del CIS dirigido por José Félix Tezanos, apuntan a una victoria del PP de Alberto Núñez Feijóo. El presentador subrayó que ningún sondeo garantiza al candidato popular una mayoría suficiente para gobernar sin el apoyo de Vox, pieza que en ese escenario resultaría clave para que la derecha alcanzara La Moncloa.
El presentador defendió que es prematuro dar por hecho un desenlace antes de la cita. «Aunque los sondeos, exceptuando el del CIS, estén dando una clara victoria de la suma de los partidos de derecha, lo que pase de aquí al 29 de noviembre es una incógnita», explicó. A su juicio, el margen de campaña deja espacio a imprevistos capaces de alterar el resultado final.
«Cuando se ponen las urnas, puede pasar cualquier cosa. Hemos vivido situaciones de gran sorpresa», advirtió Vicente Vallés, presentador de 'Antena 3 Noticias 2'.
Preguntado por el escenario de una derrota socialista, Vallés recurrió a la práctica habitual en las democracias de su entorno. «Lo normal en las democracias occidentales es que aquel que está en el poder, si lo pierde, lo deje», apuntó, situando esa cesión del cargo como el comportamiento esperable tras un resultado adverso.
Sin embargo, el periodista matizó de inmediato que no espera que Sánchez siga ese guion. «No creo que sea su intención. La primera prioridad de Pedro Sánchez es seguir gobernando, lógicamente, pero hay una segunda prioridad para él», razonó, antes de precisar en qué consistiría ese plan alternativo si el PSOE no pudiera formar gobierno.
«Una de las prioridades de Pedro Sánchez es que el PSOE consiga un buen resultado para frenar la apertura de un debate sucesorio dentro del partido», sentenció Vicente Vallés, periodista.
La incertidumbre sobre un cambio de liderazgo en caso de derrota no es ajena al PSOE ni al conjunto del tablero. Tras perder las generales de 2011, José Luis Rodríguez Zapatero ya había anunciado que no repetiría como candidato, y Alfredo Pérez Rubalcaba dejó la secretaría general en 2014 después del batacazo socialista en las europeas. En el centroderecha, Pablo Casado abandonó la presidencia del PP en 2022 tras el enfrentamiento con Isabel Díaz Ayuso, sin mediar unas elecciones generales.
Vallés extendió su análisis al otro protagonista de la noche electoral. Respecto a Feijóo, el presentador señaló que una nueva derrota debería llevar también al líder del PP a poner fin a su etapa al frente del partido, en un paralelismo que coloca a ambos candidatos ante el mismo examen el 29 de noviembre.