|
PortadaParlamentoDeportesOpinión
IBEX 35
Última hora
  1. Dos navieras pagarán 1,5 millones por verter aceite al mar desde el MSC Samira III
  2. SpaceX pacta con Apollo alquilar chips de IA por 40.000 millones desde 2027
  3. La Ley de Propiedad Horizontal fija cuándo puede la comunidad frenar una obra

SpaceX pacta con Apollo alquilar chips de IA por 40.000 millones desde 2027

El director financiero, Bret Johnsen, firma ante la SEC «un compromiso vinculante» para el arrendamiento de GPU gestionado por Apollo Global Management.

Por Redacción de El Hemiciclo·
4 min de lectura
Comentarios

SpaceX firmó el pasado 24 de octubre un compromiso vinculante para alquilar, a través de una entidad gestionada por Apollo Global Management, pods de unidades de procesamiento gráfico (GPU) destinados a sus centros de datos de inteligencia artificial. La operación, revelada en un formulario 8-K presentado el 26 de octubre ante la Comisión del Mercado de Valores de Estados Unidos (SEC), sumará unos 40.000 millones de dólares en pagos de principal a lo largo de cinco años.

El esquema, según el documento firmado por el director financiero de SpaceX, Bret Johnsen, funciona como un arrendamiento financiero maestro: la entidad de Apollo compra las GPU y el equipo relacionado y después se los alquila a SpaceX para que esta los instale en los centros de datos que elija. La compañía usa así la capacidad de cómputo sin ser propietaria de ella, pagando cuotas trimestrales como si fuera un préstamo. El modelo permite trasladar a un tercero el desembolso inicial de un activo que se deprecia a enorme velocidad.

Cada tramo de equipos tendrá su propio calendario, de cinco años a cinco años y tres meses desde su puesta en marcha. La renta se abona por adelantado cada trimestre, por una veinteava parte del coste financiado del tramo correspondiente, a lo que se suman un interés fijo sobre el saldo pendiente y determinados gastos corrientes. Los calendarios arrancarán en el primer semestre de 2027, coincidiendo con la entrega de las GPU.

El propio formulario 8-K advierte de que el contrato definitivo depende todavía de condiciones de cierre, y SpaceX espera firmarlo antes de que acabe el año. En su aviso legal, la compañía admite que los plazos, las entregas y los importes podrían variar, e incluso reconoce la posibilidad de que la operación no llegue a materializarse. Tampoco se nombra en el documento al fabricante de las GPU, ni se precisa el número de equipos, los centros de datos de destino o el tipo de interés aplicable.

La cifra de 40.000 millones de dólares corresponde únicamente a los pagos de principal previstos, sin intereses ni gastos adicionales, según el propio cálculo de SpaceX. El coste total del arrendamiento será, por tanto, superior a esa cantidad una vez sumados los componentes financieros.

El compromiso con Apollo se suma a un gasto en computación que SpaceX ya venía disparando durante este año. En su nota de resultados del 20 de octubre, la compañía declaró para su segmento de Superinteligencia (SI) una inversión de 16.444 millones de dólares solo en el tercer trimestre, hasta alcanzar 39.995 millones en los nueve primeros meses de 2026, frente a 8.077 millones en el mismo periodo del año anterior, casi cinco veces más.

Facturación un 161% superior en el trimestre

El grupo facturó 14.600 millones de dólares en el trimestre, un 161% más que un año antes, con el segmento de Superinteligencia aportando 7.560 millones. El comentario del director financiero sobre esa división habla de «un claro punto de inflexión» en el negocio de inteligencia artificial de la compañía.

A 30 de septiembre, la capacidad de cómputo nominal de SpaceX alcanzaba 1,7 gigavatios, frente a los 1,4 de junio y los 0,6 de hace un año, un avance que la empresa atribuye a la ampliación de su centro Colossus II. En el mismo trimestre, SpaceX firmó además nuevos contratos de servicios en la nube con clientes externos, en línea con lo que ya mostraban sus primeros resultados como empresa cotizada, cuando la división de inteligencia artificial crecía impulsada por la demanda de grandes clientes.

La página oficial de Colossus, el centro de cómputo de SpaceXSI, relata que el primer sistema se levantó en 122 días y que lo duplicaron en apenas 92 días hasta alcanzar 200.000 GPU H100 de Nvidia en un único clúster. La propia compañía dibuja en su web un horizonte de hasta un millón de GPU, y anuncia que Anthropic se ha asociado con Colossus, aunque sin precisar los términos del acuerdo.

El fabricante de las GPU que comprará la entidad de Apollo no se menciona en el formulario 8-K, pero Nvidia confirmó en una nota oficial del 31 de mayo que su plataforma Vera Rubin entra en plena producción, con envíos previstos para este otoño. Apollo figura, además, entre los gestores con los que Nvidia se alió en agosto con el objetivo de movilizar hasta 500.000 millones de dólares en infraestructura de inteligencia artificial.

«Vera Rubin fue creada para este momento», afirmó Jensen Huang, fundador y consejero delegado de Nvidia, en el comunicado del 31 de mayo sobre la nueva plataforma.

Junto a Tesla, SpaceX levanta también en Texas Terafab, una fábrica de chips que sería diez veces mayor que la Gigafactory, otra pieza del mismo esfuerzo por asegurar capacidad de producción de semiconductores para sus proyectos de inteligencia artificial.

Colossus, eje de la carrera del cómputo

Mientras el arrendamiento maestro no se firme, la operación seguirá siendo, en los propios términos de SpaceX, un compromiso sujeto a condiciones de cierre. Si alguna de esas condiciones no se cumple, tanto los importes como los plazos podrían modificarse. La compañía lo califica en su aviso legal como una expectativa sometida a riesgos, una cautela habitual en las comunicaciones a los reguladores que aquí afecta a una de las mayores operaciones de financiación de infraestructura de inteligencia artificial anunciadas hasta la fecha.

El episodio ilustra una carrera por el cómputo de inteligencia artificial que recorre toda la industria tecnológica estadounidense y que se solapa con la pugna energética y regulatoria de fondo, visible estos días con la apertura de la COP31, donde el consumo eléctrico de los centros de datos empieza a pesar en la agenda climática. Fondos como Apollo se han convertido en financiadores clave de una infraestructura que ningún fabricante puede sufragar en solitario al ritmo que exige la demanda.

Hasta que SpaceX firme el arrendamiento maestro, previsto antes de fin de año, la cifra de 40.000 millones de dólares seguirá siendo una expectativa sujeta a riesgos, en los propios términos del formulario 8-K suscrito por Bret Johnsen ante la SEC.

Fuentes

  1. OKDiariookdiario.com

Material del que parte esta pieza. El texto es propio; los enlaces llevan al original.

¿Qué te ha parecido esta pieza?

Siguiente en Internacional →Dos navieras pagarán 1,5 millones por verter aceite al mar desde el MSC Samira III
¿Tienes información para ampliar esta noticia? Escríbenos por el canal para informantes — protegemos a las fuentes.¿Error en este artículo? → Infórmanos

Comentarios

Comentas como Anónimo — seudónimo generado localmente, sin cuenta
0/1000

Cargando la conversación…

Los comentarios son anónimos. El Hemiciclo no registra IPs ni vincula comentarios a cuentas de usuario. Tu seudónimo y tus comentarios se guardan solo en este dispositivo. Conexión cifrada (HTTPS).

Sigue leyendo en El Hemiciclo