La formación previa al lanzamiento se desarrolló en las instalaciones del Launch Site One de Blue Origin, donde Calleja recibió el entrenamiento necesario antes de iniciar el periodo de aislamiento exigido a los tripulantes. Antes de ese aislamiento se despidió de su hermano, Quique, y de su hijo, Ganesh, en una escena que ha trascendido junto al resto de la preparación.
A esa despedida no se sumó su madre, María Jesús, una ausencia que no obedecía a desinterés sino a una decisión deliberada para sobrellevar la angustia: prefería desconocer los pormenores de la expedición hasta que su hijo regresara. La tensión entre ambos afloró cuando hablaron del viaje, según ha relatado el propio Calleja, que describió la reacción de su madre con una frase directa: «No quiere saber absolutamente nada».
La discrepancia entre madre e hijo no se limitaba a un gesto de prudencia; incluía un reproche emocional que Calleja ha hecho público al narrar la conversación.
«Estoy muy orgullosa, pero la que sufre soy yo. No eres madre y no lo vas a entender», dijo María Jesús, madre de Jesús Calleja, según el relato del propio presentador.
La inquietud de María Jesús no se limitaba al momento del lanzamiento. Se extendía a las posibles secuelas físicas del viaje, un aspecto sobre el que llegó a plantear preguntas muy concretas a su hijo, que no tenía respuestas cerradas para todas ellas.
«He buscado de qué manera podría saber las consecuencias que tendrá el viaje, cuando vuelvas a la Tierra, en tu vida cotidiana. Qué secuelas habrá en tus oídos, en tu cabeza, en tu cuerpo, en tus órganos. Tengo dudas de qué pasará», confesó María Jesús a su hijo.
Calleja respondió con un argumento basado en su experiencia en expediciones extremas, aunque reconoció que la pregunta de su madre le había pillado desprevenido: «Se nota que eres mi madre porque yo no he preguntado esto. No se me había ocurrido, pero gestiono muy bien el riesgo. No voy a hacer algo que sé que las variabilidades no son buenas. No tengo dudas», le contestó, según su propio relato. La madre recurrió entonces a un episodio anterior, un cólico que su hijo sufrió durante una ruta de senderismo, para ilustrar su temor: «Me preocupa porque ya te ha dado un cólico haciendo senderismo. Imagina que te da en la nave, me vienes muerto», le advirtió.
Esta tensión convive con el retrato cariñoso que Calleja ha hecho de su madre en otras ocasiones. En agosto de 2024, durante una entrevista en el programa El Faro, de la Cadena SER, el presentador definió a sus padres como el referente de su vida y subrayó el papel de María Jesús en su carácter: «El faro de mi vida siempre han sido mis padres, especialmente mi madre. Nos ha iluminado siempre con una alegría perpetua».
El leonés remató entonces la idea con una frase que ha vuelto a circular tras el viaje espacial: «No recuerdo una bronca de mi madre nunca si no una comprensión por las buenas». La pasión de Calleja por la exploración, según ha contado en distintas entrevistas, arranca de la infancia, cuando soñaba con ser astronauta hasta el punto de tomar prestado un cohete de su tío. Décadas después, ese sueño se materializó en un vuelo suborbital que su madre prefirió no seguir en directo, a la espera de abrazar a su hijo de vuelta en tierra.