Entre los sistemas coralinos clasificados en "peligro crítico" figuran algunos de los más extensos y biodiversos del mundo: la Gran Barrera de Coral de Australia, el Triángulo de Coral del Pacífico occidental y el sudeste asiático, el Sistema Arrecifal Mesoamericano —que se extiende por aguas del Caribe centroamericano— y los arrecifes del Mar Rojo. La evaluación emplea el escenario climático intermedio del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), que proyecta un calentamiento global de 2.7 grados centígrados para finales de siglo y un aumento sostenido de la temperatura superficial del mar.
"El estrés térmico debido al cambio climático es la amenaza constante más importante que impulsa el declive de los arrecifes de coral en todo el mundo", advierte la UICN en el documento.
La UICN precisa que el colapso de un arrecife ocurre cuando desaparecen casi por completo los corales duros que sostienen su estructura y se impone un predominio de algas, escombros y esponjas que alteran la red alimentaria marina. Según el estudio, el fenómeno tendrá además consecuencias para actividades económicas como la pesca, la acuicultura y el turismo costero, de los que dependen comunidades a lo largo de las costas tropicales del planeta.
La directora general de la UICN, Grethel Aguilar, subrayó las consecuencias del fenómeno más allá del ecosistema mismo.
"Su declive está privando a innumerables especies del alimento, refugio y zonas de cría de los que dependen, al tiempo que amenaza la seguridad y los medios de vida de las comunidades costeras", señaló Aguilar en el documento.
El informe advierte que la proporción de ecosistemas en peligro crítico sería incluso mayor de no ser por cuatro ecorregiones para las que los datos disponibles resultan insuficientes. Los arrecifes de las islas Galápagos occidentales, en el Pacífico, ya figuran como colapsados desde el episodio de El Niño de 1982-1983, un evento que la organización toma como referencia del alcance que puede tener un estrés térmico prolongado sobre estos ecosistemas. El estudio deja fuera a las cuatro ecorregiones con información insuficiente.
La diferencia entre tendencia pasada y riesgo futuro
La evaluación distingue entre el deterioro observado hasta ahora y el riesgo proyectado por el calentamiento global: si solo se consideraran las tendencias registradas en los últimos 50 años, el 24% de las ecorregiones estaría en peligro crítico, frente al 96% que resulta al incorporar las proyecciones climáticas del IPCC. La UICN sostiene, no obstante, que los arrecifes conservan capacidad de recuperación si se reducen tanto las presiones climáticas globales como las locales. La organización presentó estos resultados el mismo día en que la agenda cultural y científica de Panamá sumó foros sobre ciencia y naturaleza.
Mishal Gudka, director de Investigación de CORDIO África Oriental y responsable científico del estudio, planteó la cifra como una advertencia y no como un escenario cerrado.
"El riesgo de colapso de los arrecifes de coral está aumentando, pero esto debe ser una llamada de atención en lugar de un motivo de desesperación", afirmó Gudka, quien resaltó la capacidad de algunos arrecifes para recuperarse.
