El neerlandés de Red Bull, tetracampeón mundial, llega a Texas tras imponerse en los grandes premios de Baréin en Malasia y de Singapur, una racha que lo devolvió a la cuarta posición del campeonato, aunque todavía a 119 puntos del liderato que ostenta Antonelli. Verstappen subió al podio en siete de sus últimas ocho carreras, con dos victorias y tres segundos puestos, una recuperación de rendimiento que Red Bull no daba por garantizada hace apenas unas semanas.
El Circuito de las Américas tiene un historial favorable para el neerlandés, que ganó allí el año pasado desde la pole position y busca ahora su quinta victoria en el trazado, la misma marca que ostenta Lewis Hamilton, de Ferrari. Pese a ese antecedente, Verstappen evitó presentarse como favorito tras su triunfo en Singapur.
"Es difícil decirlo. No quiero afirmar ahora que estaré en la lucha en Austin. Pero los últimos fines de semana han sido fantásticos. Voy carrera a carrera y veremos cómo nos va allí. Es otro circuito muy diferente", dijo Max Verstappen, piloto de Red Bull, tras su victoria en el Gran Premio de Singapur.
Para sellar el campeonato en Texas, Antonelli necesita ganar la carrera, que su compañero de escudería George Russell —a quien aventaja por 102 puntos— no termine entre los nueve primeros, y que Hamilton quede fuera de los cuatro primeros lugares. De cumplirse ese escenario, el italiano desplazaría a Sebastian Vettel, campeón con Red Bull en 2010 a los 23 años, como el más joven de la historia, y sería además el primer campeón italiano desde Alberto Ascari en 1953.
El propio Antonelli, que tenía apenas cuatro años cuando Vettel fijó aquel récord, reconoció la presión del momento, aunque insistió en mantener su rutina de competencia sin variaciones.
"Sé que está muy cerca y que lo tengo al alcance, pero debo asegurarme de seguir dando lo mejor de mí, salir a ganar y rendir de la mejor manera posible", afirmó Kimi Antonelli, piloto de Mercedes.
Bradley Lord, subdirector del equipo McLaren, recurrió al tenis para describir la posición del italiano: "Estamos en esa fase incómoda en la que tienes que lidiar con los medios mientras todo el mundo te dice: 'Puedes conseguirlo, tienes tu primer punto para partido'", señaló.
Russell y Hamilton también aparecen como factores que podrían alterar el desenlace. El piloto de Ferrari buscará en Austin su séptima victoria en el Gran Premio de Estados Unidos, en un circuito que según Verstappen presenta un asfalto irregular tras observarlo durante la carrera del Campeonato Mundial de Resistencia. Mercedes estrenará allí el paquete de mejoras más reciente del monoplaza para encarar el triplete decisivo de carreras en Estados Unidos, México y Brasil, aunque Ferrari y Red Bull podrían anticiparse con sus propias actualizaciones en circuitos marcados por el calor y el desgaste.
El fin de semana texano abre un tramo final de temporada cargado de citas en el continente americano, en paralelo a otros eventos que concentran la atención deportiva de la región, como la Serie Mundial que abren el viernes Rays y Cerveceros. Sobre las exigencias físicas del trazado, Verstappen lo resumió sin rodeos.
"Por lo que vi en la carrera del Campeonato Mundial de Resistencia en Austin, la pista está llena de baches y probablemente tendré que pedir una nueva columna vertebral después del fin de semana. O convertirme en un Robocop. Es una locura", dijo Max Verstappen.

