El encuentro se produjo en un momento en que la digitalización dejó de ser, según los organizadores, un tema reservado a grandes corporaciones o firmas tecnológicas para convertirse en un factor de competitividad transversal. Durante este 2026, diversas iniciativas en el país han puesto énfasis en fortalecer capacidades de comercio electrónico y transformación digital incluso entre las micro, pequeñas y medianas empresas, un segmento que concentra buena parte del tejido productivo panameño.
Pay-Volution fue concebido, de acuerdo con el banco, como un espacio para mirar más allá de la transacción financiera y entender el negocio que se construye alrededor de ella. Los contenidos de la jornada abarcaron transformación digital, ciberseguridad, sostenibilidad, redes sociales, automatización y eficiencia operativa, ejes que las empresas panameñas han ido incorporando de forma desigual según su nivel de madurez tecnológica.
Armando Balma, vicepresidente de Banca Personas y Medios de Pago de BAC Panamá, resumió el planteamiento central de la convención.
"Hoy la pregunta no es si la tecnología va a transformar sus negocios, porque esa transformación ya está ocurriendo. La pregunta es cómo aprovecharla para crecer, mejorar la experiencia de sus clientes y tomar mejores decisiones. Desde BAC, en alianza con Mastercard, acompañamos esa evolución con soluciones financieras, con conocimiento, innovación y herramientas que les permitan convertir estos cambios en oportunidades reales de negocio", afirmó Armando Balma, vicepresidente de Banca Personas y Medios de Pago de BAC Panamá.
Las distintas intervenciones de la jornada coincidieron, según el banco, en que buena parte de estos cambios ya están en marcha y alteran las expectativas de los clientes, la velocidad de los mercados y la forma en que compiten las empresas. El planteamiento se enmarca en lo que BAC denomina estrategia de Triple valor, que busca combinar crecimiento económico con generación de valor social y ambiental en el desarrollo de sus soluciones y en su relación con los distintos grupos de interés.
Pay-Volution permitió además conectar a empresarios con especialistas y actores del ecosistema tecnológico, trasladando las conversaciones sobre innovación hacia desafíos concretos de negocio. El formato facilitó un intercambio entre organizaciones con distintos grados de avance digital, desde compañías que apenas inician su proceso de modernización hasta otras con operaciones ya consolidadas en comercio electrónico.
Con esta convención, BAC amplía su relación con el sector empresarial panameño más allá de los servicios financieros tradicionales, dentro de una programación corporativa y cultural que en el país también ha ganado espacios durante el año, como la reciente apertura de la Sala IFF Panamá en el Museo del Canal. El banco plantea que tecnología, conocimiento y soluciones financieras pueden convertirse en habilitadores de crecimiento para empresas de todos los tamaños.
La iniciativa responde, según el banco, a una necesidad cada vez más extendida entre las MiPymes panameñas: incorporar herramientas digitales no como una opción, sino como condición para mantenerse competitivas en un mercado regional cada vez más digitalizado.
