El encuentro en San Petersburgo se produjo después de que Witkoff se reuniera el lunes en Oslo con el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, y con los líderes de Noruega y Finlandia. Un funcionario estadounidense, que habló bajo condición de anonimato con la BBC, señaló que en esa cita Witkoff y el yerno de Trump, Jared Kushner, propusieron "una reunión trilateral a nivel técnico entre EE.UU., Rusia y Ucrania". Según ese mismo funcionario, los ucranianos la aceptaron el martes en Oslo y los rusos este miércoles en San Petersburgo.
Zelensky había indicado tras las conversaciones en la capital noruega que se discutieron garantías de seguridad "sólidas" para su país y propuestas de alto el fuego en el sector energético. Ushakov, sin embargo, restó valor a esas ideas al calificarlas de poco "útiles" ante la prensa, y subrayó que cualquier negociación debe centrarse en "la construcción de un sistema de seguridad para Rusia y Ucrania tras el fin del conflicto".
El asesor del Kremlin trasladó además que Putin reiteró a Witkoff que las tropas rusas avanzaban "por todas partes" a lo largo del extenso frente y que mantenían la "iniciativa estratégica" en el campo de batalla. Kyiv y sus aliados europeos rechazan esa versión y sostienen que existe un virtual punto muerto en las líneas de combate, un desacuerdo que atraviesa cada ronda de contactos desde que las negociaciones se suspendieran en febrero.
Durante meses, Moscú se negó a sentarse a negociar al considerar que ganaba terreno, mientras Ucrania enfrenta una escasez de misiles interceptores para contener los ataques rusos. Rusia, por su parte, acusó a Ucrania de perturbar con ataques "masivos" las elecciones generales rusas celebradas el mes pasado.
El reclamo central de Kyiv quedó condensado en la posición pública que Zelensky fijó este miércoles en una entrevista con Fox News, donde aseguró que aceptaría un acuerdo que congelara la guerra en las líneas de combate actuales.
"Lo llamamos 'alto el fuego' o 'detengan la matanza', como lo denominó el presidente Trump. Congelar y parar. Y, por supuesto, esto es lo mínimo que necesitamos de Rusia hoy", declaró Volodymyr Zelensky, presidente de Ucrania.
Zelensky precisó que las garantías de seguridad para Ucrania podrían negociarse en una etapa posterior al congelamiento de las hostilidades. Witkoff calificó de "constructivas" las últimas conversaciones, mientras Kushner, quien participó por videoconferencia, sostuvo que resta trabajo pendiente pero defendió que existe "una oportunidad real de dejar atrás esta guerra y construir un marco para una paz, seguridad y prosperidad duraderas para las generaciones venideras".
Trump endurece el tono hacia Zelensky
Las conversaciones se desarrollan en medio de una disputa creciente entre Washington y Kyiv. Trump ha dicho que es hora de que Ucrania tenga un nuevo presidente y, más recientemente, que "otra persona negocie en nombre de Ucrania", un giro que ha tensado la relación entre ambos gobiernos, como refleja la cobertura de que Trump dice que Zelenski "no sabe de lo que habla" en plena ruptura con Ucrania.
El acercamiento de Washington a Moscú también ha generado fricciones internas. Legisladores demócratas y algunos republicanos criticaron a Trump tras el levantamiento de sanciones contra Rusia, una decisión que permitió liberar diésel "al mercado estadounidense y mundial", apenas semanas después de que el propio mandatario firmara una ley que autorizaba nuevas sanciones y aranceles contra los países que importan petróleo y gas rusos. Zelensky y los aliados europeos de Ucrania cuestionaron la medida.
A esa tensión se sumó la acusación formulada la semana pasada por Kyiv, que responsabilizó a Washington de retener información para alertar sobre inminentes lanzamientos de misiles balísticos rusos. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, rechazó el martes esas acusaciones y las calificó de "escandalosas", mientras Zelensky afirmó tras las conversaciones de Oslo que el intercambio de inteligencia "ahora funciona".
El ejército ucraniano también se ha quejado de restricciones de velocidad en la red de internet por satélite Starlink, de Elon Musk, que limitan el uso de drones en ataques contra Rusia. Los funcionarios estadounidenses negaron haber solicitado esa ralentización, y un grupo bipartidista de senadores pidió una investigación urgente.
Como gesto previo al diálogo, Rusia liberó antes del encuentro a Stephen Hubbard, ciudadano estadounidense de 74 años condenado a casi siete años de cárcel por supuestamente combatir en nombre de Ucrania. Trump afirmó que el exprofesor estaba "de camino a casa" y que "no era necesario ningún 'intercambio'", mientras Witkoff describió a Putin como "humanitario" por acceder a la liberación.
El conflicto, que comenzó en febrero de 2022 con la invasión rusa a gran escala, ha acumulado varias rondas de contactos entre Rusia, Ucrania y Estados Unidos sin un acuerdo que detenga los combates. Ushakov situó la próxima cita en torno al 10 de noviembre en Abu Dabi, el hito más concreto que dejaron las conversaciones de San Petersburgo.
