San Salvador y Bogotá acompañaron a Ciudad de Panamá en ese crecimiento de doble dígito durante los primeros siete meses del año, de acuerdo con las cifras que Cerdá expuso sobre el estado de la industria aérea regional. Lima fue la excepción entre los grandes centros de conexión analizados.
"Entre enero y julio de este año, los hubs de San Salvador, Bogotá y la ciudad de Panamá crecieron doble dígito. Y Lima cayó un 13,6%", afirmó Peter Cerdá, CEO de ALTA.
Cerdá reconoció que Lima Airport Partners, concesionaria del aeropuerto peruano, sostiene que no existe relación entre la nueva tarifa y la caída del tráfico de conexión. El directivo insistió en que los viajeros disponen de rutas alternativas en la región y que ya estarían optando por ellas. "Lima tiene todo para ser un importante hub, pero un hub no se construye penalizando la conexión", advirtió.
Frente a ese caso, el ejecutivo presentó a Panamá como ejemplo de los resultados de una estrategia sostenida de inversión en conectividad. La red de conexiones del país pasó de 35 aeropuertos internacionales en 20 países en 2005 a 91 aeropuertos en 38 países en la actualidad, según las cifras de ALTA.
El crecimiento del alcance aéreo corrió en paralelo al de los visitantes internacionales, que subieron de 548,000 en 2005 a 2.3 millones en la actualidad. Cerdá destacó además que el programa Panamá Stopover, que permite a los pasajeros en tránsito aprovechar su conexión para visitar el país, generó más de $180 millones en gastos turísticos durante 2025.
"Estos resultados no son una casualidad. Son el resultado de políticas, inversiones y colaboración orientada a fortalecer la conectividad", sostuvo Peter Cerdá, CEO de ALTA.
El posicionamiento panameño se apoya en el Aeropuerto Internacional de Tocumen y en la operación de Copa Airlines, que opera desde la capital como principal centro de conexiones del istmo. La apuesta por la conectividad aérea se ha consolidado como una de las políticas de Estado de mayor continuidad desde la reversión del Canal en 1999, cuando el país asumió el control de su infraestructura estratégica.
Cerdá recordó que la industria aérea latinoamericana enfrenta limitaciones de infraestructura, mayores costos operativos y cargas tributarias que dificultan su crecimiento, y advirtió que el alza de impuestos y cargos aeroportuarios puede erosionar la competitividad de los centros de conexión cuando los pasajeros cuentan con alternativas.
"Hacer el viaje accesible. Ampliar la infraestructura donde la congestión ya limita el crecimiento. Y cuidar la conectividad cada vez que se decide sobre cargos, impuestos y regulaciones", expresó Peter Cerdá, CEO de ALTA.

