El anuncio del refuerzo salvadoreño lo hizo la propia GSF mediante un comunicado breve que no precisó el número de efectivos enviados ni el tipo de unidades desplegadas. Es el tercer pronunciamiento de la fuerza multinacional en la misma semana sobre el episodio, y en los tres casos el mensaje ha sido similar: se mantienen operaciones de búsqueda en la zona y se pide a la población evitar las áreas donde ocurren los enfrentamientos.
Los cuatro desaparecidos son técnicos aeronáuticos salvadoreños que cumplían funciones dentro de la GSF cuando su vehículo fue atacado. Desde entonces, efectivos de la fuerza multinacional, apoyados por la Policía Nacional de Haití, despliegan lo que han descrito como una operación amplia contra las bandas armadas señaladas como responsables de la emboscada.
"La Fuerza continúa sus operaciones en la zona en estrecha coordinación con la Policía Nacional de Haití y otros socios operativos pertinentes", señaló la GSF en su comunicado más reciente.
El texto no ofreció precisiones sobre el estado de los cuatro militares ni sobre el grupo armado que los mantendría en su poder. La GSF instó además a los residentes de Santo y de las comunidades cercanas a evitar las áreas donde se desarrollan las operaciones.
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, confirmó el miércoles en su cuenta de X que estaba en marcha una operación militar para rescatar a los cuatro técnicos. El mandatario salvadoreño exigió a las bandas haitianas que liberen a los suyos sin causarles daño y advirtió de posibles represalias en caso contrario.
La GSF es la misión multinacional autorizada hace un año por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para combatir a las bandas armadas que controlan buena parte de Puerto Príncipe y apoyar la estabilización de Haití. Su mandato fue renovado por seis meses el 29 de septiembre pasado. Al frente de la fuerza está el mayor general mongol Edernebat Batsuuri, quien comanda a más de 1,000 soldados procedentes de Mongolia, El Salvador, Guatemala, Jamaica, Sri Lanka y Chad.
La violencia de las bandas armadas ha dejado más de 5,700 personas muertas o heridas en Haití en lo que va de año, según cifras atribuidas a Naciones Unidas, que también señala a esos grupos como presuntos responsables de más de 230 secuestros y la violación de más de 1,000 mujeres y niñas en el mismo periodo. La capital haitiana arrastra años de colapso institucional agravado tras el magnicidio del presidente Jovenel Moïse en julio de 2021.
Ese nivel de violencia e inestabilidad política pone en duda la celebración de las elecciones presidenciales y legislativas, aplazadas en varias ocasiones en los últimos años y previstas ahora para el 13 de diciembre. El Consejo Electoral Provisional (CEP) aplazó recientemente el inicio de la campaña electoral y anunció que publicaría un nuevo calendario, que hasta el momento no ha sido difundido.
La GSF indicó que divulgará actualizaciones a medida que disponga de datos adicionales sobre el paradero de los cuatro salvadoreños, siempre que hayan sido verificados a través de sus canales oficiales.